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SIEMBRA Líder
Baltasar Gracían: “Mas vale un grano de cordura que arrobas de sutileza”.
Por:
Carlos Zúñiga Fumagalli
La semana pasada platicamos sobre ser líderes de nuestra propia razón y no seguidores de encuestas. Una condición básica para lograrlo es el acceso a la información. Cuanto más información tenemos, más posibilidades hay de tomar decisiones inteligentes.
No sólo debemos buscar información, sino tenemos que ser cuidadosos de la fuente. No debemos escuchar toda la propaganda producto de campañas negras dedicadas a denigrar a los candidatos y sus familias, en lugar de hacer propuestas serias.
No hay mejor fuente que la participación personal de los candidatos; por lo mismo, debemos asistir a los foros, tanto presidenciales como de diputados y alcaldes, para escuchar sin pelos y señales sus propuestas concretas.
Aquel que pretenda gobernarnos tiene que tener las agallas, el aplomo y el conocimiento suficientes para participar en los foros públicos con su plan de gobierno y demostrar al mismo tiempo su habilidad y potencial como futuro gobernante.
Todo aquel que piense dos veces en debatir ante sus competidores en la campaña no puede tener la madera para afrontar los retos y oportunidades de nuestra nación. El que se niegue a dar la cara con transparencia ante los votantes, debe ser castigado sin contemplación en las urnas.
Con amplia información debemos elegir la propuesta que mejor llene nuestras expectativas, sin importar las encuestas. Insisto que en la primera vuelta debemos votar por aquellos que mejor representen nuestra línea de pensamiento, sin importar la probabilidad que tengan de ganar.
Igual con los diputados y alcaldes: la mejor forma de enviar un mensaje claro a quien finalmente sea electo es votar acorde a nuestra voluntad, es decir, asumir el liderazgo de nuestro voto. Libre de campañas negras, bombardeo publicitario, cancioncitas y confusas encuestas, debemos ejercer un sufragio meditado profundamente.
Si en caso nuestro candidato no pasa a la segunda vuelta, y luego de haber ejercido con liderazgo nuestro voto en la primera, debemos proceder a evaluar a los dos restantes de acuerdo con nuestros principios. Luego de haber revisado detenidamente nuestra lista inicial de requisitos, debemos decidir quién en la segunda vuelta contará con nuestro apoyo.
De esa evaluación responsable debe partir nuestra votación en la segunda votación, puesto que ese voto también debe basarse en un análisis mesurado e inteligente y no simplemente emociones de ocasión o tendencias estadísticas.
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