|
CON OJOS DE MUJER Una Corte Ambiental
Son esas locuras las que han movido al mundo.
Por:
Marta Pilón
Los vaticinados cambios climáticos llegan aceleradamente. Sentimos frío intenso un día y al otro, gran calor; leemos de ventiscas con grandes nevadas fuera de temporada en Estados Unidos, inundaciones tremendas en Perú, un kilométrico iceberg polar flotando desde Canadá, anticipándose que su deshielo en primavera empezará a provocar la elevación de los océanos, etc.
Gran calentamiento global provocado por la mano del hombre que no quiso ser prudente en el uso de los recursos naturales.
Los impactos ambientales no reconocen fronteras geográficas o nacionales, lo que pase viaja y se refleja libremente en otros. Deforestar en Guatemala, por ejemplo, no va afectarnos sólo a nosotros, afecta el clima de todo el planeta, aunque sea en una mínima cantidad que sumada a otras.... cuenta y pesa.
Todos los países tenemos hoy en día instituciones ambientales y legislación respectiva, pero desafortunadamente no se cumple. Importantes Convenios Internacionales vigentes pero no positivos. Muchas veces, aunque haya voluntad política, intereses económicos impiden cumplirlos.
Quiero contarle, querido lector, que el XIX Congreso Jurídico Nacional celebrado en noviembre pasado en Quezaltenango, Cobán y Guatemala, tuvo como tema el Derecho Ambiental y despertó gran interés en los mil quinientos asistentes, con muchas ponencias interesantes.
Dentro de ellas, el Dr. Moisés Daniel Ixchajchal, presentó una para la creación de un Tribunal Ambiental Internacional, similar a la Corte Mundial de la Haya, a donde las naciones podrían denunciar las violaciones ambientales de lesa humanidad, como contaminación de aguas por no querer cumplir con las plantas de tratamiento, continuada producción de gases de efecto invernadero, especialmente CO2, incendios forestales, arrasantes talas depredadoras, etc. Casi todo por negligencia humana y estatal.
Una locura, dirán muchos, pero son esas locuras las que han movido al mundo. Esta propuesta fue aprobada por unanimidad y constituye un hecho histórico para Guatemala, debe dársele seguimiento por el Colegio de Abogados –patrocinador del Congreso– las instituciones ambientalistas e incluso el Estado y presentarla a Naciones Unidas. Yo me apunto.
• La pena de muerte ha vuelto a crear controversia porque la ley dice una cosa, los Tratados Internacionales otra, Derechos Humanos, Iglesia otra, etc. Si hay confusión consultemos con Dios, su palabra dice: “Por cuanto no se ejecuta luego la sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hombres está dispuesto para hacer el mal”. (Ec.8-11). Hoy, más que nunca oremos por Guatemala.
|