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Diez por ciento de Pacur, malversado
Informe de Contraloría muestra arbitrariedades
Por:
Martín Rodríguez P., Ana Lucía Blas
Uno de cada 10 quetzales del Pacur fue malversado, en pintura, puentes mal hechos o carreteras deficientes. Ésta es la primera conclusión de la auditoría que efectuó la Contraloría al 20 por ciento de ese programa, utilizado por diputados para repartirse obras.
Un informe presentado ayer por la diputada Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala, sobre la auditoría parcial de la Contraloría General de Cuentas (CGC), detalla que Q17 millones se perdieron en 2005 por malversaciones y discrecionalidad en el manejo de recursos.
El Programa de Apoyo Comunitario Urbano y Rural (Pacur) fue creado por el Congreso y la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP) para distribuir, en 2005, Q200 millones en obras que decidieran los legisladores.
Ausencia de estudios de impacto ambiental, variación en el diseño de las obras, entre otros aspectos, constituyen la lista de 51 irregularidades detectadas por la CGC, por un monto de Q3.4 millones, en 35 proyectos revisados.
Otro ejemplo de malversación fueron Q275 mil en marcos para un polideportivo de Zacapa, que ahora están en riesgo de colapsar, debido a su mala calidad.
“La Contraloría sólo fiscalizó el 20 por ciento de las obras. Si se hubiera revisado el resto, seguro habrían encontrado otras 200 irregularidades”, dijo Montenegro.
Más dinero para la OIM
El mecanismo utilizado por la SCEP para evitar las licitaciones y la fiscalización en el Pacur, fue la contratación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Después de haberse denunciado corrupción en el Pacur en febrero de 2006, Eduardo González, entonces jefe de la SCEP, prometió no volver a dar dinero a la OIM. Sin embargo, el 1 de diciembre de 2006 le remitieron Q23.4 millones más, de los cuales Q10.6 millones sirvieron para gastos de operación y funcionamiento, y honorarios.
“Existió tráfico de influencias, por la poca transparencia en la adjudicación de obras, y discrecionalidad, porque no utilizaron las herramientas adecuadas, según la Ley de Contrataciones”, denunció Montenegro.
Uno de los hallazgos en ese Programa es que algunas de las empresas contratadas, aunque tienen nombres comerciales distintos, registraron como sede la dirección de la OIM.
Irregularidades
Estos son de los puntos detectados por la Contraloría, aunque la auditoría aún no concluye:
Q205 millones fue el presupuesto del Pacur en 2005.
Q17 millones se perdieron por malversación y discrecionalidad.
51 hallazgos, por un monto de Q3.4 millones, detectó la Contraloría en 35 obras auditadas.
Q23.4 millones fue lo asignado en 2006; Q10.6 millones sirvieron para gastos de funcionamiento.
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