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Hablando Claro: Institucionalidad mortecina
Por:
César García
Opinión
El estado de Derecho debería tener como sus principales aliadas a las instituciones que existen -teóricamente- para garantizar su preeminencia, sobre todos los habitantes de nuestra nación... tanto gobernados como gobernantes.
Es innegable que los guatemaltecos, si bien es cierto, logramos avanzar en el camino de la democracia y como consecuencia fue naciendo todo el andamiaje institucional necesario... o quizá más allá de lo necesario; también es cierto que estamos muy lejos de vivir dentro de un auténtico estado de Derecho y ello resulta que nuestras instituciones -en su mayoría- no han dado los resultados esperados por la población, pues rehusan cumplir con honestidad y eficacia, con el rol que les impone la ley y la moral.
Cuando las instituciones fallan reiteradamente, cuando éstas se corrompen, convirtiéndose en botines políticos y centros de vicio y malvivencia... todo está en juego, pues los ciudadanos dejan de confiar en ellas, luego las rechazan, finalmente las repudian... y entonces nos encaminamos hacia el fatal destino de la anarquía.
Una nación anárquica no sólo se convierte en inviable, sino además entra en todas las crisis imaginables; crisis de valores (en lo que hace años estamos), crisis financiera (que estuvo a punto de acaecer), crisis empresariales, crisis política... para desembocar en crisis económica y social generalizada.
La gran enseñanza es que -como en todos los órdenes de la vida- si uno no identifica los problemas y trata de erradicarlos en el menor tiempo posible, sólo pude pasar una cosa... éstos se agravarán, convirtiéndose en inmanejables.
Hace algunos días, Prensa Libre puso a disposición de los lectores una encuesta telefónica, en la cual éstos tenían la opción de expresarse a favor o en contra de la reelección de los diputados... los resultados fueron contundentes... más del 98 por ciento de los lectores, rechaza la reelección de éstos -mayoritariamente- malos guatemaltecos; es muy probable que si se hiciera otra encuesta, cuyas opciones fueran votar por si o no se cierra el Congreso, la mayoría de los guatemaltecos votarían porque se cerrara.
A este fenómeno se le pueden dar muchos nombres, pero sin duda representa una crisis de institucionalidad, pues claramente define desprecio por un organismo que entre muchas otras instituciones, resulta repulsivo para la población.
Ahora bien ¿Es malo tener un poder Legislativo? Por supuesto que no... todo lo contrario, éste debiera ser -para una verdadera democracia- sinónimo de: sensatez, representatividad, capacidad, integridad y balance político; debiera ser capaz de evitar los abusos, el autoritarismo y de garantizar la generación de una legislación tan simple como eficaz.
Con base en este ejemplo podríamos concluir que el error craso ha sido permitir que gente sin ninguna calidad... ni moral ni intelectual, maneje las instituciones... pues la población -tal vez sin percatarse- no desprecia a la institución sino a quienes la representan.
“A río revuelto ganancia de pescadores”... en este momento existe un riesgo grave e inminente... pues estando desacreditadas muchas de nuestras instituciones, yendo por el camino del demérito incluso el Tribunal Supremo Electoral que no ha hecho nada, frente a la abiertamente ilegal campaña electoral que se inició un año antes de la convocatoria a elecciones... habrá quienes estarán prestos a llevar agua a su molino, “demostrando” -mediante argumentario falaz- que:
1.- La democracia ha fracasado en Guatemala. 2.- El sistema capitalista ha generado más pobreza. 3.- Que una dictadura neosocialista es la ruta “ideal” para abatir los profundos problemas socioeconómicos del país.
¿Adivine usted quién tiene una chequera colmada de petrodólares, lista para promover el populismo y terminar de matar a nuestra agonizante institucionalidad? Se hace evidente que no podemos seguir concediéndole el poder institucional y político a la herrumbre... al menos claro que deseemos tener pronto que rendir pleitesía a un absoluto discípulo de Chávez. ¡Píenselo!
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