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Un mariachi de Coatepeque
Por:
Edgar Octavio Girón
Cuando quedó huérfano de padre a los 14 años, Wálter Villatoro viajó indocumentado a México, donde gracias a su talento con la voz y la guitarra se convirtió en mariachi. Tuvo una carrera ascendente, hasta que un día decidió volver al país para dedicarse a la actuación y producción de películas.
“Aprendí a cantar y tocar guitarra en la casa y en la escuela”, contó el artista, quien nació y vive en Coatepeque.
Tras destacar en México, viajó a los Estados Unidos, donde trabajó por 12 años con la cadena televisiva Univisión. “Participé en conciertos y festivales organizados por esa corporación”, expuso.
Agregó que, gracias a esa experiencia, hizo amigos y contactos que le han ayudado en la producción de las cinco películas en las que ha participado como productor o actor.
“Mario Almada es un cotizado actor mexicano que ya no necesita trabajar, pero, debido a la amistad que tenemos, participa y colabora en mis producciones”, expresó.
Los gastos de inversión los ha costeado con los ahorros de su trabajo en el extranjero. Ha producido los filmes El Secuestro, Frontera Sangrienta, Tragedia en Guatemala, Comando de Federales AR-15, y Asesino de Mujeres.
Comentó que le ha costado destacar en el país: “Ha sido difícil lograr el apoyo de los medios de comunicación. En la radio me ha costado, mientras que en la televisión, como los dueños no son guatemaltecos, no apoyan el arte nacional”.
En relación con el cine, expuso que amigos y conocidos colaboran con el equipo y la utilería necesaria. Al final quedan ganancias, pero no millonarias. “Las películas se venden como vídeos o a la televisión por cable y abierta de México y Estados Unidos”, concluyó.
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