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Reforma migratoria genera más rivalidades políticas
Washington - La más importante reforma migratoria en Estados Unidos en 20 años, que podría dar paso a la legalización de 12 millones de migrantes indocumentados, amenazó con quedar al borde del abismo ayer debido a cuestiones de procedimiento y a rivalidades políticas.
El proyecto migratorio, una de las últimas esperanzas del presidente de EEUU, George W. Bush, de un logro doméstico sustancial en su segundo período, vivió un nuevo revés ayer con el rechazo del Senado a limitar el tiempo de un debate que comienza a hacerse eterno.
Los republicanos rechazaron con una votación de procedimiento por 63 a 33 un voto propuesto por el demócrata Harry Reid para limitar la duración del debate, en un intento por lograr que la medida salga del Senado.
Los republicanos argumentaron que un límite los privaría de la posibilidad de proponer enmiendas al proyecto.
“Si no votamos por un término de los debates, el proyecto está terminado, el proyecto ya se fue”, dijo Reid a la Prensa, al asegurar que el Senado necesita concentrarse en otros temas.
El proyecto, acordado el mes pasado con la Casa Blanca, busca que millones de indocumentados puedan superar esta condición con base en un sistema de puntos basado en méritos, que también se aplicaría a futuros migrantes, e implementa un programa de trabajo temporal.
Reunificación
El Senado estadounidense votó el miércoles pasado en contra de una enmienda que permitía la entrada a EEUU de más de 800 mil familiares inmediatos de ser ciudadanos.
AFP
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