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EE.UU. evalúa mal al país en lucha contra drogas
Contrariamente a otros países de la región, Guatemala sólo decomisó 281 kilos en 2006; Departamento de Estado también critica la participación de maras en distribución de cocaína
Por:
Redacción Prensa Libre
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| En el informe de 2007 sobre la campaña internacional contra las drogas se especifica que Panamá interceptó 36 toneladas de cocaína; Costa Rica, 14, y Nicaragua, nueve. Estas cifras contrastan con las de Guatemala, en donde apenas se decomisaron 281 kilos del alcaloide. Foto Prensa Libre: Archivo. |
En la lucha contra el narcotráfico en Centroamérica, Guatemala no tiene mucho que exhibir, debido a la falta de decomisos y de capturas, según un informe del Departamento de Estado de EE.UU., difundido ayer por la agencia de noticias AP.
En el informe de 2007 sobre la campaña internacional contra las drogas se especifica que Panamá interceptó 36 toneladas de cocaína; Costa Rica, 14, y Nicaragua, nueve. Estas cifras contrastan con las de Guatemala, en donde apenas se decomisaron 281 kilos del alcaloide.
Las fuerzas de seguridad guatemaltecas aún no se recuperan del golpe que supuso en 2005 la captura, en Estados Unidos, del jefe del Servicio de Análisis e Información Antinarcótica (SAIA), Adán Castillo, bajo cargos de haber conspirado para traficar cocaína a ese país.
El SAIA fue desmantelado y reorganizado; sin embargo, los cambios no parecen haber dado frutos aún.
Pandillas preocupan
Estados Unidos manifestó su preocupación por la participación de las pandillas juveniles en la distribución de drogas al menudeo y la subsecuente violencia, en Guatemala, El Salvador y Honduras.
Autoridades guatemaltecas comparten ese criterio, ya que los pandilleros distribuyen drogas, en especial, en las áreas marginales y en sectores muy poblados.
Según el documento, el país sigue siendo un área difícil de controlar para el Gobierno, al igual que la costa del Pacífico, donde los narcotraficantes descargan la droga que luego es llevada a México por tierra.
EE.UU. no cree que las altas autoridades del Gobierno estén involucradas en el tráfico de drogas, pero opina que la corrupción es uno de los principales obstáculos para combatir ese flagelo.
El informe agrega que Panamá ha tenido una relación de cooperación con EE.UU. Sin embargo, su posición geográfica, su infraestructura y la existencia de puertos y carreteras hacen que sea uno de los puntos de alto tráfico de drogas y armas.
En ese país, la droga ingresa en barcos de pesca o de carga, en lanchas rápidas o en avionetas que aterrizan en los cientos de pistas sin vigilancia que hay en el territorio, bastante similar a la forma en que opera el narcotráfico en Guatemala.
También detalla el documento que parte del tráfico marítimo de cocaína en Guatemala ha pasado hacia Honduras, específicamente por la región de Gracias a Dios.
Durante 2006, en Costa Rica los embarques de cocaína detectados no pasaron, generalmente, de 500 kilos. Sin embargo, hubo un decomiso de 7.8 toneladas, en un barco de bandera costarricense, fuera de ese territorio.
La construcción de pistas clandestinas en la costa del Pacífico de Nicaragua y el número de avionetas accidentadas advierten sobre un aumento del flujo de drogas.
Nicaragua detuvo a 67 narcotraficantes en 2006. Pese a ello, el informe señala corrupción y politización del sistema de justicia de ese país, ya que sólo 20 de los 67 capturados han sido condenados.
En El Salvador, la droga es traficada, sobre todo, en la carretera Panamericana.
Sin reconocimiento
Las acciones contra el crimen organizado y la producción de amapola no tuvieron reconocimiento especial en el informe antidrogas de EE.UU.
A pesar de que el Ministerio de Gobernación mostró con orgullo las acciones antinarcóticas efectuadas en San Marcos, las cuales llevaron a erradicar 100 millones de matas de amapola, este esfuerzo, según parece, no fue evaluado. De esa planta se origina la heroína negra, que después es enviada a México para ser procesada.
A pesar de que los narcotraficantes Otto Herrera y Jorge Mario Paredes son de los más buscados en Guatemala y EE.UU., las acciones para ubicarlos no han dado resultado.
Los pocos narcos guatemaltecos que han sido capturados, como el reciente caso de Allende Sarceño, cayeron al cruzar la frontera hacia EE.UU.
Gobernación: Decomiso no es prioridad
Según Carlos Vielmann, ministro de Gobernación, para EE.UU. la prioridad son las incautaciones de drogas, pero para Guatemala es el narcomenudeo, la siembra y la violencia que generan esas actividades ilícitas.
“Ellos (EE.UU.) nos han estado acompañando en los procesos, y saben que nuestra necesidad de movilidad aérea es grande”, afirmó Vielmann.
“Lo que yo tenía entendido es que este año nos iban a dar más apoyo económico para la lucha contra el narcotráfico”, añadió.
Sector social: Poca investigación
De acuerdo con Iduvina Hernández, de la organización Seguridad para la Democracia (Sedem), el mayor problema ha sido la falta de investigación.
Aseveró: “Hay pocos resultados en la investigación y desarticulación de estructuras de alto nivel, y se redujeron los decomisos”. Criticó que el operativo policial contra los sembradíos de amapola fue sólo una acción mediática.
“Lo más importante para el país es que se desarticulen las estructuras que están insertas dentro del Estado”, afirmó.
En cifras
281 kilos de cocaína fueron incautados en Guatemala durante 2006.
5 mil kilos del alcaloide fueron decomisados en 2005, antes de que fuera desarticulado el SAIA.
30 toneladas de coca provenientes de Colombia pasan cada año por el país, según análisis de EE.UU.
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