|
Paro de buses en dos sectores, por inseguridad
Villa Hermosa, en el sur, y Palencia, en el norte, se quedan sin servicio de transporte
Por:
Alberto Ramírez, Julio Lara
 |
| Un vehículo de la Policía Nacional Civil recoge pasajeros en una parada de Prados de Villa Hermosa, para transportarlos a El Trébol. Foto Prensa Libre: Kattia Vargas. |
Debido a la incontenible ola de crímenes contra pilotos y extorsiones, los conductores de autobuses que cubren las rutas de Villa Hermosa, San Miguel Petapa; la avenida Petapa, zona 12 capitalina, y Palencia, paralizaron labores, a fin de presionar a las autoridades y lograr seguridad.
La gota que derramó el vaso fue el crimen contra el piloto Julio César Galdámez, de 45 años, cometido la noche del lunes recién pasado, porque se había negado a pagar la extorsión de los pandilleros.
A esto se sumó que a las 5.30 horas de ayer fue herido el piloto Joaquín Paniagua, de 28, quien conducía un autobús procedente de la aldea Pie del Cerro, Palencia, y se dirigía a la capital. Minutos después paralizaron el servicio.
Un piloto, que pidió omitir su nombre, expresó: “Estamos cansados. Los pandilleros ahora nos exigen Q2 mil 500 que, según dicen, es una deuda. Eso se suma a los Q150 que les damos a diario”.
Otro conductor se quejó de que los delincuentes han obtenido hasta sus números de teléfonos celulares, y los llaman para exigirles dinero.
En medio de la crisis, la Policía utilizó sus vehículos para transportar a los vecinos a la salida de Palencia y El Trébol.
Pese a la promesa de la Policía de dar seguridad, los autobuses no circularon y la situación para hoy es incierta. En Villa Hermosa, el servicio fue irregular y se espera que se mantenga así hasta observar que haya protección para pilotos.
Se agudizan los problemas
En otros puntos, la situación fue peor, ya que millares de personas se vieron obligadas a caminar hasta tres kilómetros desde Villa Hermosa hasta el principio de la avenida Petapa, zona 12, en busca de un medio para llegar a sus empleos.
Los pilotos se negaron a trabajar hasta tener garantías mínimas de seguridad, lo que obligó a que centenares de personas se transportaran en cualquier vehículo, aunque la mayoría tuvo que caminar.
Los pilotos señalaron que nadie escapa de las extorsiones de los delincuentes, quienes piden entre Q200 y Q500 por día, y “a los que se oponen, simplemente los matan”.
Isaías López, propietario de un autobús, afirmó que hace unas semanas uno de sus pilotos fue herido de bala, porque recién había llenado el tanque de gasolina y se había quedado sin dinero; cuando subieron pandilleros, le dispararon, al comprobar que no portaba efectivo.
Esperanza Mejía, vecina de Villa Hermosa, y quien trabaja en la zona 11, manifestó su molestia porque a las 6 horas abordó un bus hacia el centro capitalino, pero éste se detuvo dos kilómetros adelante y ya no siguió el recorrido. Ella tuvo que caminar casi tres kilómetros para llegar a la avenida Petapa, a fin de abordar otro bus.
Vecinos de Ciudad Real también caminaron.
Decenas de policías arribaron para impedir que los pilotos bloquearan, con los buses, la ruta que comunica la capital con Villa Nueva y otros municipios del sur. Los inconformes movieron los buses y se colocaron a la orilla de la carretera.
Henry López, director adjunto de la Policía, se presentó en ese sitio y prometió ejecutar cuatro operativos allí, para neutralizar la acción de los delincuentes.
Pasadas las 9 horas, empezaron a transitar buses en forma esporádica. Por la noche el servicio era aún irregular. Los pilotos advirtieron que, si hay más ataques, volverán a paralizar el servicio.
Gobierno: Más policías en buses
Tras una reunión con el presidente Óscar Berger, la ministra de Gobernación, Adela Camacho de Torrebiarte, informó que ya están en a las calles mil 500 efectivos aglutinados en los patrullajes conjuntos con el Ejército, para resguardo de pilotos y usuarios del transporte urbano.
Detalló que mil 200 agentes de la Policía Nacional Civil trabajan en aquellas tareas, incluidos 300 policías que antes desempeñaban actividades administrativas.
En lo que respecta al Ejército, son 300 soldados los destinados a la seguridad ciudadana. El objetivo de los patrullajes es brindar protección a pilotos y pasajeros de cuatro mil 500 autobuses del transporte urbano que circulan en la capital y cercanías. El trabajo se divide en grupos de cuatro efectivos, puntualizó la funcionaria.
Ayer, Camacho habló con el presidente, en Casa Presidencial, acerca de las medidas necesarias para atender la demanda de seguridad en los buses. Afirmó que el servicio ha sido irregular, debido a la presión que podrían estar ejerciendo las pandillas.
Antecedentes
La Asociación de Empresas del Transporte Urbano ha sido afectada por 240 asaltos cada día, en sus autobuses.
En 2007, los delincuentes han asesinado a 19 pilotos y siete ayudantes.
El jueves 17 de mayo último, conductores de buses que cubren las zonas 6 y 18 paralizaron el servicio, debido a crímenes contra sus pares, y cansados de ser extorsionados por pandilleros.
Dos días después, los conductores de buses que cubren la ruta de Llano Largo (ruta al Atlántico) y la colonia Maya, zona 18, dejaron de laborar, para exigir a la Policía más seguridad.
Desde ese momento, la Policía desarrolla el plan Viaje Seguro, con dispositivos de seguridad para autobuses.
En abril, los conductores de autobuses de Ciudad Quetzal también paralizaron el servicio, luego de que delincuentes mataran al vicepresidente de ese gremio, en la calzada San Juan, zona 7.
Pilotos de varias rutas se quejan de que los pandilleros cobran Q150 cada día, porque sus líderes -que residen en Villa Nueva, El Milagro y Mixco- les tienen fijada una cuota.
|