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FARO Meditación preelectoral
¿Ya sabe por quién votar? Entonces, vote.
Por:
Rodrigo Castillo Del Carmen
Durante los últimos años, Guatemala ha experimentado transformaciones económicas positivas.
El proceso de apertura económica en sus diferentes aspectos, la apertura comercial, la liberalización de los movimientos de capitales, la atracción de inversiones extranjeras directas y la exportación de servicios han sido cambios estructurales de gran envergadura para el país.
En contraposición, la pobreza, la violencia y el narcotráfico se han convertido en los problemas más serios de nuestra historia, que como un caudaloso río desbordado amenaza con impedir el desarrollo del país. Geográficamente estamos atrapados entre el mayor productor mundial de cocaína, Colombia, y el mayor consumidor mundial, Estados Unidos.
En consecuencia, Guatemala registra una de las tasas de homicidios más altas del mundo. Aunque se destaca la violencia pandillera como una de las mayores, las maras son responsables de una parte mucho menos importante del crimen de lo que generalmente se piensa.
La cultura pandillera es un síntoma de una enfermedad social más grave, derivada de la pobreza y la exclusión social, que no puede ser curada asesinando o encerrando detrás de las rejas a todos los mareros. Se necesita de gobernantes que tengan conciencia de que el futuro de Guatemala depende de una juventud que debe ser considerada como una ventaja y no como un lastre.
Debemos reconocer, sin caer en el malinchismo, la necesidad de un mayor apoyo internacional para que nuestros esfuerzos para desarrollarnos tengan impacto a largo plazo. Hay quienes, pecando de un falso nacionalismo, no quieren aceptar que muchos de nuestros problemas solo pueden ser solucionados desde fuera, principalmente si se reduce la oferta y la demanda de droga.
Otros problemas requieren de un hasta ahora inexistente liderazgo político. Los problemas son demasiado grandes y demasiado interrelacionados y peligrosos como para que sean dejados en manos de un gobierno sin una sólida base moral y sin una eficiente capacidad humana.
A pesar que la economía en Guatemala ha mejorado en los últimos años, la brecha entre ricos y pobres sigue aumentando drásticamente. Continuamos atrasados en todas las áreas, especialmente en tecnología y desarrollo. La mayoría de los programas de gobierno son soluciones a corto plazo para los innumerables y profundos problemas, lo que aumenta nuestra brecha de desarrollo con el mundo industrializado.
Píldora de humor.
-Mire, compadre, ¿usted sabe por qué los políticos nunca escuchan a su conciencia?
-Eso es elemental, compadre. ¿Acaso usted se fiaría de un desconocido?
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