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Ayudan a erradicar el trabajo infantil
Más de tres mil niños reciben apoyo escolar
Por:
Alberto Ramírez
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| Un grupo de voluntarios conversa con estudiantes becados del programa Pro Niño, en una escuela de Cantel, Quetzaltenango, donde los escolares reciben apoyo para su educación. (Foto PL: Cortesía Pro Niño). |
Periodismo Comunitario
El programa Pro Niño atiende a tres mil 240 menores en riesgo de convertirse en trabajadores a tiempo completo o de vivir en la calle, ya que el objetivo de ese proyecto es lograr que los infantes estudien y se alejen de las tareas que no son propias de su edad.
María Isabel Lobo, responsable de aquel programa, explicó que se trata de becas fundamentadas en cuatro ejes. El primero de éstos es apoyar al niño con el pago de gastos escolares de inscripción, útiles, uniformes y otras necesidades en la escuela.
Les brindan atención médica, refuerzo nutricional y recreación, como llevarlos al cine o a lugares de distracción.
Pro Niño también apoya al establecimiento educativo donde estudia el niño becado, con pizarrones, computadoras y reparación de infraestructura dañada.
Lobo destacó que, además de esos cuatro aspectos, se desarrollan talleres, con los padres de familia y maestros, a fin de que comprendan la importancia de que sus hijos estudien para que tengan un mejor futuro.
El programa involucra a un grupo de 161 voluntarios, de la Asociación Amigos del País, quienes donan tiempo para apoyar en los talleres referidos.
Selección de menores
Danilo Leiva, de Amigos del País, explicó que a ellos les corresponde seleccionar a los niños en riesgo de convertirse en trabajadores a tiempo completo o de vivir en la calle.
De acuerdo con los índices de pobreza y analfabetismo, seleccionan las comunidades y luego van a las escuelas donde maestros y directores dan referencias de los estudiantes, para luego visitar los hogares y verificar las necesidades familiares.
Escogen sólo a los niños que tienen núcleo familiar y que están en edad escolar, dijo Leiva.
Respaldo integral
Douglas Ochoa, director de relaciones institucionales de Telefónica, empresa impulsora de Pro Niño, destacó que en el 2001 se desarrolló esta iniciativa, con 900 niños. Para el 2007 respalda a tres mil 240 niños, de entre 6 y 15 años; además, brinda ayuda a las 42 escuelas de los becados.
Ochoa destacó que, en el tiempo que se ha ejecutado el programa, sólo 8 por ciento de los niños perdió sus grados, y un 2 por ciento se retiró cuando sus padres emigraron en busca de trabajo.
Dilma Cortez, de 13 años, estudia primero básico en el instituto Sol Naciente, zona 12, y como becaria del programa, afirma que se está haciendo realidad su sueño de continuar sus estudios de secundaria.
Escuela y juegos
Los menores deben ir a la escuela y jugar, pero no trabajar, dice el programa Pro Niño.
En Guatemala, casi 937 mil 500 niños participan en alguna actividad laboral.
Ese grupo está comprendido entre los 5 y 14 años.
Efectúan labores de picapiedra, lustradores y agricultura, entre otras.
Para muchos hogares, el niño es fuente de ingreso.
El programa Pro Niño se desarrolla, en 85 por ciento, en el área rural, y en 15 por ciento, en puntos urbanos.
Apoya a 42 escuelas en 16 municipios, de seis departamentos del país.
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