|
En el clavo: Sequías
Por:
Mauricio Aguilar Chang
El inicio del Siglo XXI, ha traído la reivindicación a algunas franquicias del beisbol de las Grandes Ligas. En el 2004 los Medias Rojas de Boston al fin acabaron con la maldición del Bambino, al derrotar a los Yankees en un regreso improbable después de estar abajo 3-0, y luego barrer a los Cardenales de San Luis para ganar su primer título desde 1918.
Tan solo un año después, los Medias Blancas lavaron sus Medias, luego de la escandalosa Serie Mundial de 1919, cuando ocho jugadores fueron encontrados culpables de haberse dejado sobornar ante los Rojos de Cincinnati, evento que les dejó marcados como los Medias Negras.
Ahora dos equipos históricos, los Indios de Cleveland, y los Cachorros de Chicago intentarán terminar con dos de las sequías más largas en el deporte.
Para los Indios, su último título llegó en 1948 cuando derrotaron a los Bravos de Boston. Cleveland ha sido históricamente un equipo de segunda tabla, con pocos logros. Es cierto, muchos de sus aficionados jóvenes recuerdan sus mejores momentos en la década de los noventas, cuando ganaron cinco títulos divisionales y llegaron a dos Series Mundiales, en 1995 y 1997, pero para que llegara ese período, tuvo que pasar 41 años entre su última derrota de Serie Mundial (1954) y la que perdieron en el 95.
Para los Cachorros, su sequía ha llegado a números legendarios, ya que el próximo año se cumplen 100 años desde su último título en 1908, y si los Indios no han tenido mucho que celebrar en los últimos 60 años, los Cachorros ni siquiera han podido llegar a una Serie Mundial en ese tiempo.
Aunque usted no lo crea, en algún momento esta franquicia pudo presumir de ser la mejor de las Grandes Ligas. En 1906 recopilaron el mejor promedio de una temporada regular desde 1901 con .763, y en las dos siguientes temporadas ganaron la Serie Mundial, liderados por el famoso infield de los 100 mil dólares. Ahora, han pasado casi 100 años de frustraciones y supersticiones alrededor de las derrotas de los Cachorros.
En 1945 nació la Maldición de la Cabra, cuando los Cachorros jugaron en su última Serie Mundial ante los Tigres de Detroit. Con la serie 2-1 a favor de Chicago, el aficionado Billy Sianis llegó al Wrigley Field (estadio de los Cachorros desde 1916) como lo hacía usualmente con su cabra. Pero a medio juego se le pidió que saliera del estadio.
Enfurecido, Sianis insultó a quien pudo y maldijo al estadio, diciendo que los Cachorros no sólo perderían la serie, sino que nunca llegarían a jugarla de nuevo, algo que por cierto se ha cumplido.
En 1984 llegó el recordado error de Leon Durham. Era el quinto y decisivo encuentro de la serie por el banderín de la liga ante los Padres de San Diego. Los Cahorros ganaban 3-2 en el séptimo, pero un error del primera base Durham permitió que San Diego anotara 4 carreras y ganara el partido y la serie.
Y la última, el incidente del aficionado. En el 2003, en el sexto juego de la serie por el campeonato de la liga ante los Marlins, los Cachorros ganaban el partido 3-0 en la octava, y se encontraban a cinco outs de su ansiada cita con la Serie Mundial.
Pero de pronto, un fly de rutina, se convirtió en uno de pesadilla, cuando el aficionado Steve Bartman se interpuso entre el jardinero Moisés Alou y una pelota de foul. Alou no pudo concretar el out, y los Marlins anotaron ocho carreras consecutivas para dejar de nuevo fuera a los Cachorros.
|