Prensa Libre - Edición Electrónica

Guatemala, 25 de abril de 2008

Tipo de cambio

US$1.00 | Q7.49

Búsqueda

  

Archivo digital

Suplementos
Anuncio
Publicidad
Nacional

Violencia Aldeanos de Sacsuy intentan lincharlos

Confunden a vendedores con robaniños 

Más Noticias


Síntesis

Otros hechos

Dos personas han muerto agredidas por pobladores, luego de sindicaciones de robo de niños; después se probó que el señalamiento fue falso.

• El 29 de abril del 2000, en el municipio de Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango, murieron el ciudadano japonés Tetsuo Yamahiro y el guatemalteco Édgar Castellanos. Los dos eran parte de una caravana de turistas, pero los pobladores, al ver que les tomaban fotos a los niños, los acusaron de robaniños, y los atacaron.

• En 1994 murió de forma brutal June Weinstock, periodista de Alaska, EE. UU., en San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz, quien fue acusada de robar niños. La justicia no actuó contra todos los responsables.

Especiales
Fotogalerias
Entretenimiento
Mapas de Guatemala
Publicidad

Decenas de pobladores de la aldea Sacsuy amenazan con linchar a los dos detenidos.

Por Julio Lara y Gonzalo Marroquín

María Josefina Ramírez, de 43 años, y Miguel Ángel Contreras Flores, de 50, fueron salvados ayer por agentes de la Policía, ya que unos 200 pobladores de la aldea Sacsuy, San Juan Sacatepéquez, los querían linchar porque los acusaban de robar niños.

Los vecinos los retuvieron a las 11.35 horas, cuando les ofrecieron caramelos a dos niños.

Las dos personas vendían tarros de cremas para la piel, pero cuando los pobladores vieron que estaban cerca de los menores, se propagó la noticia de que eran robaniños, los capturaron y los llevaron a la escuela del lugar.

Los mantuvieron cautivos en un aula de ese centro educativo, a donde una niña de 10 años llegó a decirles a los vecinos que les habían ofrecido golosinas, y que los persiguieron porque no las aceptaron.

Durante dos horas, el oficial Carlos Caljú, jefe de la subestación de la Policía de San Juan Sacatepéquez, le pidió a los pobladores que se los entregaran, para consignarlos.

Caljú les explicó que si les hacían daño a los sindicados, cometerían un delito.

Los vecinos aceptaron entregarlos a la Policía, y redactaron un acta en la que la Policía se comprometía a llevarlos a los tribunales.

Sin embargo, advirtieron que los lincharán si los vuelven a ver en la aldea.

A las 13.30 horas, la Policía sacó a las dos personas de la escuela y las trasladó en dos picops hacia el Juzgado Penal de turno de Mixco.

Sin embargo, la turba obstruyó el paso de los autopatrullas, durante otros 30 minutos, en la salida de la aldea.

Además retuvieron, durante media hora, al periodista Juan Manuel Patzán, de Emisoras Unidas, para exigir a la Policía que les devolviera a los detenidos.

Finalmente, el reportero fue llevado por un camino de terracería donde lo dejaron en libertad, sin ningún daño, y los autopatrullas continuaron su camino.

Carmen Aída Ibarra, de la Fundación Myrna Mack, dijo ayer que el Gobierno debe hacer algo para detener estos hechos, pues hay un sentimiento de terror debido al robo de niños.

Explicó que se debe hacer un plan en el que participen líderes comunitarios, religiosos y educativos, para buscar la forma de evitar más casos de este tipo.

“También los pobladores tienen que entender que al linchar a alguna persona asumen posturas irracionales, ilegales y criminales”, expresó.

Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos

© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio