Guatemala, 30 de abril de 2008
16:22 | 30/04/2008
Tegucigalpa - La indígena guatemalteca Victorina Tiu Tojín pidió hoy a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), reunida en Honduras, que aplique justicia contra el Estado de Guatemala por la desaparición de su hermana y su sobrina en 1990.
“Que se haga una investigación y se aplique la justicia; han pasado muchos años y no hemos encontrado a mi hermana”, dijo Victorina, una indígena maya-quiché, al declarar ante el tribunal.
En un testimonio a veces interrumpido por el llanto, Tiu dijo confiar en que algún día puedan recuperarse “los restos para poder enterrarlos” e insistió en que “quisiera sentir la justicia”.
Tiu declaró como testigo en el juicio contra Guatemala por la desaparición forzada de su hermana María Tiu Tojín y la niña de ésta, ocurrida en 1990 después de la captura masiva de indígenas por el Ejército guatemalteco en una aldea del departamento del Quiché durante el conflicto armado en ese país (1960-1996).
Con este caso la Corte cerró las dos audiencias públicas de su XXXIII Período Extraordinario de Sesiones, que se celebra desde el lunes y terminará mañana en la capital hondureña con una audiencia privada sobre una interpretación en un juicio de Colombia.
El caso contra Guatemala se refiere a la presunta detención ilegal y desaparición forzada de María Tiu Tojín y de su hija Josefa, la posterior falta de debida diligencia en la investigación de los hechos, así como la presunta denegación de justicia en perjuicio de los familiares de las víctimas.
Tiu Tojí recordó que su hermana fue detenida por primera vez cuando era quinceañera, en 1980, junto a su padre.
Agregó que María “pudo escapar” del destacamento militar donde estaban con su padre, de quien le relató que pedía: “que Dios nos ayude”, porque los soldados ya habían dicho que nos van a matar.
La testino no precisó la suerte del padre. Dijo que María le relató que los militares “la violaban todas las noches durante dos meses”, y contó que “todo el rostro lo tenía deformado” por golpes.
En 1981, María fue detenida de nuevo cuando militares quemaron su aldea y desde entonces, dijo Tiu, no volvió a saber de ella hasta que en 1990 un amigo le aseguró que estaba viva, detenida en un destacamento de la población de Nebaj porque era “guerrillera”.
Los militares de Nebaj negaron, en esa ocasión, que María estuviera en su poder.
Sin embargo, unas amigas, miembros como ella, del Consejo Nacional de Viudas de Guatemala (Conavigua), le contaron que recientemente los militares habían detenido a 86 indígenas en la aldea Santa Clara, municipio de Chapul, y que vieron cuando María era bajada de un helicóptero en Nebaj con su hija en brazos.
La mujer recordó que una de esas amigas, Magdalena, la increpó: “Por qué te tardaste tanto? Hace 15 días María estaba viva”.
En la audiencia también declararon otros testigos, peritos y representantes de ambas partes.
El 29 de febrero pasado, Guatemala presentó su escrito de repuesta de la demanda, interpuesta el 28 de julio de 2007 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
En ese escrito, según un informe de la Corte, Guatemala indicó que hizo ante la Comisión “un reconocimiento de responsabilidad internacional” en este caso y adoptó recomendaciones para “reparar las violaciones a los derechos humanos cometidas”, al tiempo que “reconoce el retardo injustificado” en la aplicación de justicia.
La Corte emitirá su sentencia dentro de varias semanas, tras notificar a las partes.
ACAN EFE
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