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Guatemala, 4 de enero de 2008

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CATALEJOLos indígenas, según un tzutujilPor Mario Antonio Sandoval

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SEGÚN EL AUTOR, se está alterando la historia. El verdadero origen de los indígenas quichés y cakchiqueles es tolteca, de Tulán o Teotihuacán, “como lo señalan el Popol Vuh y el Memorial de Sololá”. Los verdaderos mayas fueron un pueblo “de arte y arquitectura impresionantes”, pero “nosotros no tenemos nada de eso, no porque no nos hayan dejado, sino porque no tenemos las capacidades ni el intelecto para hacerlo”. A partir de los acuerdos de paz —agrega— el término “maya” empezó a usarse para referirse al indígena guatemalteco, “con la intención de dignificarlo” y para suplir el término “indio”, asociado “con degradación y discriminación”. Por eso “vamos por camino equivocado… al construir una identidad fundamentada en supuestos”.

TAMBIÉN CRITICA A LOS dirigentes indígenas, al calificarlos de “gente aprovechada”, al no importarles quienes están olvidados en las comunidades de las montañas. Quienes trabajan en organizaciones y puestos del gobierno o universidades, y “hasta la premio Nobel, han salido peor que los ladinos a los que tanto critican y odian. El Gobierno, cómplice astuto, saca provecho de los fondos internacionales… y las ONG nacionales y extranjeras los emplean para conseguir fondos… así como la cooperación internacional, principalmente la europea y la española… Parece como si las políticas están dirigidas a la discriminación del ladino, del xinca y del garífuna, y mantener divisionismo, confrontación, intolerancia, odio racismo y resentimiento”.

PARECE SER, dice Hernández, “que estamos en el camino de un Appartheid. Los indígenas queremos tener más derechos solo porque somos indígenas”. Las acciones en este sentido están “disfrazadas con nombres como derechos de los pueblos indígenas, justicia maya y otros”. Pero “todos por justicia tenemos que tener los mismos derechos, el pertenecer a una etnia no nos da más derechos que los demás. Guatemaltecos somos todos, como lo establece la Constitución”. “La discriminación a los no indígenas es alarmante… no es discriminación positiva… sino venganza dominada por el resentimiento”. Lo discriminaron los indígenas —indica— porque tiene “apellidos de ladino”, y está en contra de la elección exclusiva de indígenas en lugares como Sololá.

SEGÚN EL AUTOR, muchos indígenas no desean trabajos en el Gobierno ni becas solo por ser indígenas, porque “es denigrante”, sino ganarse esos espacios por capacidad. Por eso pide acceso a la educación, salud y justicia, sin favores, a fin de poder batallar por una Guatemala con guatemaltecos orgullosos de su identidad. Finalmente, señala como verdadero problema del país no al indio y al ladino, sino al pobre y el rico, a la mala distribución de la riqueza y de la tierra. Cada año hay más pobres “porque el crecimiento sólo hace ricos a los ricos”. Como puede verse, la carta y sus temas son controversiales y no deseo calificarlos, sino sólo señalar cómo, evidentemente, dentro del sector indígena del país, hay criterios de gente dispuesta a disidir.

marioantoniosandoval@gmail.com

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