Guatemala, 6 de marzo de 2008

PERSISTENCIALa minería “sataniza”Margarita Carrera

INDEPENDENCIAHambre y sed de justiciaJuan Callejas Vargas

IDEASIrresponsablesJorge Jacobs A.

ALEPHAsesinos en serieCarolina Escobar Sarti

COLABORACIÓNMuerte igual impunidadFrank La Rue Lewy

PERSPECTIVASRenzo Lautaro RosalElección superficial
Integrantes del Foro Guatemala hicieron entrega, la semana pasada, al Organismo Legislativo, de una lista de candidatos para integrar el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que, de acuerdo con una serie de criterios, poseen el mejor perfil para tan importante cargo. Sin embargo, durante la visita, afloró un factor fundamental que vuelve a desnudar la precariedad en la que se desenvuelve la vida de este órgano del Estado: los diputados no cuentan con un perfil del puesto en cuestión, ni siquiera cuentan con el currículo de los candidatos; no tienen un procedimiento establecido para las entrevistas.
El proceso se reduce a un ejercicio totalmente superficial, en donde “el que tiene más saliva, traga más pinol”; donde se premia a quien más visita de altares lleve a cabo, aunque no necesariamente sea el mejor candidato. Esta forma de proceder posterga el ejercicio del clientelismo, elemento tradicional de nuestra “política”. Este mecanismo se ha convertido en factor comúnmente aceptado. Este “estilo de trabajo” se ha asumido como válido y normal.
La falta de seriedad y de procedimientos mínimos se traduce en elecciones donde priva la precariedad, incluso la mediocridad. Ahora bien, cuando las autoridades electas por el Congreso caen en malos manejos y en dificultades en la conducción de sus cargos públicos, los mismos electores —diputados— toman distancia, e incluso asumen el cinismo de proponer destituciones, juicios políticos o penales.
Está visto que los actuales miembros del Congreso, o al menos la mayoría de ellos, postergan sin remedio el intento de cada cuatro años por recobrar la credibilidad de tan importante órgano. Evidentemente, les interesa “garantizar” la dependencia de instituciones que son clave para el ejercicio del poder, o que tienen un rol clave como el caso del TSE, para el siguiente período electoral.
El Congreso de la República persigue en esta ocasión hacer un cambio radical en la composición del TSE. Se apuesta por “caras nuevas”, aunque posiblemente con poca o ninguna experiencia en el tema electoral. Seguramente dentro de los candidatos existen personas con el perfil adecuado, que no se merecen que el mecanismo para su elección sea tan superficial y revestido de parámetros oscuros. Sería más aceptable realizar un procedimiento apegado a la transparencia y al reconocimiento de las condiciones profesionales que el cargo requiere. Los diputados no deben olvidar que recobrar la confianza y credibilidad en las instituciones es un objetivo político de mediano plazo, lo cual les significaría réditos a ellos mismos.
rlrosal@yahoo.es
Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
© Copyright 2007 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio