Guatemala, 22 de mayo de 2008
“Después de mi error pensé que sería el peor día de mi vida y fue el más feliz. Estoy orgulloso de mis compañeros”.
Cristiano Ronaldo,
Jugador del Mánchester United.
“Fuimos mejor equipo, pero los penaltis son los penaltis. Y lo de fallar le ocurre a cualquiera. Cristiano Ronaldo, falló el suyo”.
Avram Grant,
Técnico del Chelsea.
En la muerte súbita, cuando su equipo necesita seguir con vida, el francés Nicolás Anelka tiró mal su penalti y dejó que el portero holandés Edwin van der Sar fuera el héroe.
El capitán del Chelsea, John Terry, tuvo la victoria en sus botas en el quinto y último penalti de la primera serie, pero falló al resbalar debido a la incesante lluvia.
Moscú. Once metros conmovedores, fatídicos y trascendentes hicieron realidad la tercera Champions del Mánchester United, que acertó cuando tenía que hacerlo y tuvo la dosis de fortuna que todo equipo necesita para pasar a la historia. El partido terminó 1-1 tras 120 minutos y en los penaltis los Diablos Rojos vencieron 6-5.
La parada de Van der Sar al lanzamiento de Nicolás Anelka y el fatídico resbalón del capitán John Terry, liquidaron el sueño de un Chelsea que fue mejor que su rival, pero conoció el durísimo sabor de la derrota en Moscú.
Así, los Diablos Rojos alzaron la copa más codiciada al cielo ruso y festejaron la sufrida conquista; que casi pierden por el error de su figura, Cristiano Ronaldo.
El delantero francés del Chelsea, Nicolas Anelka, erró, en la muerte súbita, el séptimo lanzamiento desde el punto de penal que dio al Mánchester su tercera Liga de Campeones, después de las conquistadas en 1968 y 1999.
Antes, Cristiano Ronaldo, Botín de Oro esta temporada, había fallado su penalti, pero cuando el Chelsea acariciaba su primera Champions, el capitán de los Blues John Terry se resbaló al lanzar el último de los cinco penales de la tanda, que hubiera dado la victoria a su club. El galés Ryan Giggs anotó el tanto decisivo desde los 12 pasos.
En el tiempo reglamentario, los goles fueron anotados por el artillero portugués Cristiano Ronaldo, con un perfecto cabezazo casi en el ángulo derecho de la valla rival en el minuto 26, y Frank Lampard para el Chelsea en el 45, tras una serie de rebotes, enviando a las redes el balón desde el borde del área chica tras un resbalón del guardameta holandés Edwin Van der Sar.
El Chelsea jugó con un hombre menos en los últimos minutos del alargue, después de que en el minuto 116 el marfileño Didier Drogba fuera expulsado con roja directa por darle una bofetada al serbio Nemanja Vidic durante una discusión con el balón parado.
En este encuentro, jugado bajo una intensa lluvia, el volante Giggs batió el récord de 759 partidos con la camiseta del Mánchester United que poseía Bobby Charlton, al entrar en lugar de Paul Scholes al 87 de juego.
Al final, el duelo entre ingleses no defraudó a nadie. La hegemonía en estos momentos del futbol inglés y el potencial de los presentes se reflejó en un duelo escalofriante, decidido desde una lotería que cerró injustamente el anhelo del Chelsea.
El respeto, como se esperaba, se impuso en un choque parejo, en el que cada uno puso sus cartas sobre la mesa.
El Chelsea tiró de su orden particular para cerrar las ilusiones rivales y apostó por su futbol directo. El United abrazó el cuero y quiso sorprender por los costados, sin perder la atención en la defensa.
Fue la final perfecta, tuvo de todo, destrozó los sueños de unos y le dio grandeza a otros.
marca.com-AFP
Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos
© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.
Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio