Guatemala, 23 de mayo de 2008
Por Emilio Godoy
Ciudad de México. El Gobierno estadounidense demandó a distribuidores de tarjetas telefónicas prepagadas, por engañar a migrantes hispanos —entre ellos, guatemaltecos—.
La Comisión Federal de Comercio (CFC) entabló un juicio, en la Corte del Distrito Sur de Florida, contra las empresas Alternatel Inc., G.F.G Enterprises LLC, Mystic Prepaid, Voice Prepaid Inc., Telecom Express Inc., Voice Distributors Inc., así como contra Lucas Friedlander, Moses Greenfield, Nicholas Gulackos y Frank Wendorff.
El caso se refiere a publicidad engañosa de tarjetas telefónicas prepagadas, una violación a la Ley de la Comisión Federal de Comercio.
Según el expediente 08-21433, en poder de Prensa Libre, tales empresas han engañado —y continúan haciéndolo— a los consumidores, muchos de los cuales son migrantes recién llegados a EE. UU.
De acuerdo con la querella, del 19 de mayo último, y firmada por William Blumenthal —consejero general de la CFC—, y por los abogados Janis C. Kestenbaum y Roberto Anguizola, los acusados falsean la cantidad de minutos que el usuario puede tener en la tarjeta, y no revelan adecuadamente los cargos que disminuyen los minutos disponibles para los consumidores.
Las tarjetas promovidas por los acusados sirven para llamar a países como Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Haití, México, Pakistán, Polonia o Nigeria. “En muchas instancias, los minutos entregados al usuario son sustancialmente menores que los prometidos por los defendidos en el mercadeo, la publicidad y la promoción de las tarjetas”, cita el texto, de 18 páginas de extensión.
En el caso de Guatemala, la CFC comprobó que la tarjeta Tree Monkey de US$2, que supuestamente contenía 52 minutos para llamar a Guatemala, se terminaba a los 24 minutos.
Los acusados crean y promueven su producto, que abastecen a distribuidores y vendedores en Florida, Nueva Jersey y Pensilvania, entre otros estados, y a vendedores por Internet.
Las tarjetas cuestan entre US$2 y US$10, y se pueden adquirir en puestos de periódicos, tiendas, quioscos y la Red. Según la CFC, los acusados han vendido, desde 1995, millones de dólares en tarjetas.
“A resultas de los actos o prácticas engañosas, los consumidores han sufrido una pérdida monetaria sustancial. Adicionalmente, los acusados han sido injustamente enriquecidos a resultado de sus prácticas ilegales. De no intervenir la Corte, es posible que los acusados continúen perjudicando a los consumidores y al interés público”, argumentó la CFC en su pliego.
La Comisión pidió a la Corte una orden para detener la distribución de las tarjetas y medidas de reparación por el daño infligido a los usuarios, como la rescisión o reforma de los contratos, la devolución de lo pagado y de las ganancias mal habidas.
A pesar de estar registradas en lugares distintos como Florida, Nueva Jersey o Massachusetts, Alternatel Inc., G.F.G Enterprises LLC, Mystic Prepaid y Voice Prepaid están vinculadas entre sí, pues comparten dueños y ejecutivos.
Por ejemplo, Moses Greenfield posee la mitad de las acciones de Alternatel, y es uno de los propietarios de Mystic Prepaid.
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