Prensa Libre - Edición Electrónica

Guatemala, 7 de enero de 2009

Tipo de cambio

US$1 - Q7.8379
Fuente: BANGUAT
Presentado por

Búsqueda

  

Archivo digital

Tema de dia
Publicidad
Opinión

CATALEJO
Cuba 1959 vista con
ojos infantiles
Mario Antonio Sandoval

COLABORACIÓNMal año para los KirchnerDanilo Arbilla

UCHA’XIKLibertad ladinaSam Colop

A CONTRALUZLa apuesta por la mano duraHaroldo Shetemul

CARA PARENSAlrededor del solAnabella Giracca



Especiales
Publicidad

ECLIPSEIleana AlamillaEmpezar con optimismo

Enviar por e-mail Formato de impresión

Volvemos a nuestra realidad cotidiana después de los festejos de fin de año, de días reconfortantes que nos estimulan a valorar lo que tenemos y nos recargan de energía para transitar cualquier camino, por espinoso que se presente.

Algunos afortunados inician el año felices y agradecidos de contar con salud y trabajo, de estar acompañados de sus seres queridos, de tener lo que produce placer y deleite espiritual y satisfechos en sus necesidades materiales. Otros están preparados para aprovechar las coyunturas obtenidas gracias a sus “méritos y amistades”; muchos tendrán nuevos planes y proyectos para seguir enriqueciéndose a costa de la explotación de los demás o del saqueo del erario nacional.

Las empresas diseñan estrategias publicitarias, planes de mercadeo, propuestas para engatusar a sus potenciales clientes, ofertas de todo tipo, retahíla de apariencias disfrazadas de atractivas ofertas que estimulan gastos superfluos en medio de la incertidumbre que rodea el año difícil que comienza. La publicidad arropa esta frenética competencia por despojar a los ya desplumados potenciales consumidores.

Los que sí tienen razones para recibir el 2009 con perspectivas positivas son los mafiosos. Algunos de ellos fueron favorecidos por la “justicia”, gracias a la cual pudieron disfrutar sus fiestas en libertad, y vaya usted a saber con qué holgura celebraron y financiaron sus banquetes y regalitos, con los enormes capitales que han podido acumular, protegidos por la impunidad que producen las actuaciones judiciales de algunos jueces y funcionarios.

Los narcos, los criminales y los mafiosos siguen dispuestos a mantenernos cercados, seguros de sus influencias y penetración en las esferas públicas, lo que les garantiza comodidad, seguridad y una vida espléndida. Resulta tan frustrante tener que aceptar esta realidad, que es vista ya con naturalidad por la población. Saber que las mansiones que uno, con asombro, contempla en varios de los caminos del país les pertenecen a estos delincuentes, así como los vehículos lujosos todo terreno, los negocios, las grandes propiedades, que van creciendo a pesar de la oposición de los campesinos y empresarios del agro que al principio se niegan a vender, pero que después son “convencidos” de que es lo que más las conviene. Esos tenebrosos poderes son un gran y común enemigo.

Mientras tanto, la mayoría de la población seguirá acongojada, iniciando el año escalando con esfuerzo la cuesta de enero, con las esperanzas casi derrumbadas, los estómagos y los bolsillos vacíos, sin casas dignas y con ausencia de salud y de oportunidades de superación. Muchos están de luto por desgracias de distinta índole, sea por familiares soterrados, por hijas o hermanas asesinadas o por seres queridos ultimados por manos criminales.

Por su parte, en el Ejecutivo, el presidente y sus allegados, después de sus viajes y descansos, se han reagrupado para tomar las decisiones finales y anunciar los cambios que, sin mayores expectativas, sus gobernados esperan en este año, al que muchos temen por diversidad de razones.

Sin embargo, a pesar de todo este menú de desdichas, tenemos que retomar nuestras actividades con fortaleza, confianza y fe, para arrebatar de esas garras a Guatemala. Aquí nos tocó nacer, aquí decidimos vivir y, por lo tanto, nos toca luchar por rescatar del infortunio a nuestro país.

iliaalamilla@hotmail.com

Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos

© Copyright 2008 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio