Prensa Libre - Edición Electrónica

Guatemala, 8 de enero de 2009

Tipo de cambio

US$1 - Q7.8748
Fuente: BANGUAT
Presentado por

Búsqueda

  

Archivo digital

Publicidad
Buena Vida

Mensajes Íntimos: Y cómo pasan los años... 

Más Noticias





Especiales
Publicidad

“No vive en vano el que predica con el ejemplo, el que sabe perdonar, el que es generoso con su tiempo, su persona y su fortuna”, Roger Patrón.

Hemos pasado un tiempo muy especial celebrando las pascuas de Navidad y despidiendo el año viejo. ¡Se quedaron atrás tantos recuerdos! ¡Se fueron seres queridos a un cielo nuevo y a una tierra nueva, y vinieron otros seres a poblar este mundo que no acaba. Hicimos un alto en el camino y pasamos momentos de alegría y también de tristeza, de nostalgia y de reflexión…

¡Y es que los años no se van sin dejar huellas! El tiempo es tan fugaz que apenas nos alcanza para responder a preguntas triviales, a veces serias y otra veces más trascendentales, como nuestra relación personal con Dios. Y es que no nos acostumbramos a la transitoriedad del tiempo, aunque lo sentimos tan fugaz en nuestra propia vida. Siempre los comentarios son: tan rápido que se fue el año, cómo pasan de veloces los días y los meses. ¡Qué pronto crecen los hijos y los nietos y envejecemos! ¡Y la vida se acaba…!

En los salmos, la Biblia enfoca el paso del tiempo y la eternidad de Dios de esta manera: mil años delante de los ojos de Dios son como el día de ayer que pasó y como las vigilias de la noche. Son como un sueño. En su oración, Salmo 90.10, dice Moisés: “Los días de nuestra edad son 70 años; y si en los más robustos son 80 años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos”.

Así que nosotros apenas somos como una estrella fugaz, que se detiene en el tiempo de los instantes, solo por momentos, para luego acabar como un sueño. Y mientras tanto, el tiempo en su brevedad nos permite hacer planes, llenar nuestra mente de ideales, de responder interrogantes y dudas, de abrazar sueños que no siempre se ven realizados.

Todos pedimos salud, deseamos vivir en paz, queremos estabilidad económica, trabajo, amar y ser amados, y tantos sentimientos que salen del corazón. ¿Pero, a quién pedir? ¿Al mundo, a la vida, o a Dios? Con fe y una buena relación con Dios sí podemos lograr muchas cosas que deseamos, porque Él es el principio fundamental de nuestra vida. Ningún hombre sobre la tierra puede satisfacer sus necesidades y sus deseos, si no tiene a quién pedir y Dios nos dice: “Pide y os daré”, pero también dijo que no hay paz para los impíos.

Los guatemaltecos, como hermanos, en un gesto fraternal y patriótico tenemos que pedir porque nuestro país encuentre el camino de prosperidad y la paz, para resolver nuestros grandes problemas económicos, sociales y morales. Pedir para que haya respeto, honestidad y amor a nuestro pueblo y que nadie se sirva de él para sus propias ambiciones e intereses personales. Debemos orar para que se silencien los tambores de guerra que anuncian hambre, destrucción y muerte. Decía un científico famoso, Alexis Carrel, que la oración es la forma de la energía más poderosa que uno puede desarrollar.

Cierto es que es difícil alcanzar todos nuestros propósitos, pero es tan fácil, a la vez, si se anteponen principios morales y espirituales y la buena voluntad para convivir en paz con nuestros hermanos. Por eso, cuando un Año Nuevo se asoma a nuestra vida, como ahora, debemos ser optimistas y alegres, aunque sintamos la nostalgia de los años que se han ido y que no vuelven.

Que Dios les bendiga a todos, con salud, paz y amor, y aprovecho la oportunidad para darles las gracias por todo ese estímulo y aprecio que recibí en el 2008, cuando esta columna cumplió 50 años de publicarse en Prensa Libre.

rina.montalvo@gmail.com

Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos

© Copyright 2009 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio