Guatemala, 9 de enero de 2009
Datos de la OIM:
• Los beneficiarios de las remesas son 4.1 millones de personas, equivalentes al 30.4 por ciento de la población del país.
• Los hogares favorecidos por remesas son 989 mil 684.
• De las personas que reciben remesas, el 43.7 por ciento viven en el área urbana, y el 56.7 por ciento en la rural.
• El 22.5 por ciento de quienes envían son esposos y esposas; el 48.5, son los hijos; el 14.1, hermanos; el 6 son los padres y el resto con otro tipo de parentesco.
• Los remitentes son aproximadamente 1.3 millones de personas.
“Aquí el carnicero era de Guatemala, y pedía yo la carne como allá porque aquí la venden diferente, también el panadero era guatemalteco y me hacía recordar a mi país, pero un día me dijeron que se quedaron sin trabajo porque cerraron la tienda, así se ve la crisis aquí”, Luis Soto, emigrante.
“Quienes reciben remesas no deberían pasarse consumiendo ni adquiriendo bienes como electrodomésticos, sino propiciar el ahorro y buscar nuevas alternativas para inversión(...), el flujo de un momento a otro puede parar, y se puede cerrar el chorro”, Lisardo Bolaños, del Cien.
“Para el 2009 se espera un crecimiento cercano al cero por ciento, pero aún así no creemos que sea menor al del 2008 (...), lo último que sacrifican los emigrantes son las remesas, prefieren quedarse casi sin consumir que dejar de enviar”, Víctor Lozano, de la OIM.
Según el Banguat, el ingreso de divisas en 2008 fue de US$4 mil 413 millones. (Foto Prensa Libre: Archivo).
Por leonel díaz zeceña
Guatemala recibió, durante el 2008, US$4 mil 314 millones en remesas, un crecimiento de 4.5 por ciento respecto del 2007, cuando se registró un ingreso de US$4 mil 128 millones, el menor crecimiento desde 1999, según datos a diciembre último, revelados ayer por el Banco de Guatemala (Banguat).
El crecimiento reportado durante el año pasado es el menor desde 1999, cuando fue de 1.99 por ciento.
A pesar de que el ingreso de divisas por remesas reportó en el 2008 un comportamiento positivo, el crecimiento es menor al registrado en los últimos ocho años. Analistas prevén que durante este año la situación se complique.
Las remesas familiares representan el 10 por ciento de la producción de la economía nacional (Producto Interno Bruto —PIB—).
“Para el 2009 se espera un crecimiento cercano a cero, pero no creemos que sea menor al del 2008”, afirmó Víctor Lozano, oficial de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).
Para Lozano, la desaceleración en los envíos se debe a que el sector de la construcción, que fue el más golpeado por la crisis inmobiliaria en Estados Unidos, recluta al 20 por ciento de los trabajadores guatemaltecos en ese país.
“Hay quienes han visto reducidos sus ingresos hasta en 50 por ciento, o se han quedado sin empleo; sin embargo, lo último que sacrifican son las remesas, prefieren quedar casi sin consumir que dejar de enviar”, añadió.
En ciudades como Los Ángeles, se percibe el cierre de tiendas y el aumento de personas inmigrantes en las esquinas, quienes esperan ser contratadas.
“En esa esquina antes había 20 personas, ahora, hay más de 50 cada día”, comentó Luis Soto, quien vive en dicha ciudad hace ocho años.
Al recorrer Los Ángeles es común ver rótulos de “se alquila” y supermercados cerrados en los cuales laboraban latinoamericanos y guatemaltecos, como el Rancho Market, ubicado en la esquina de Sunset Boulevard y Western.
“Aquí el carnicero era de Guate, y pedía yo la carne como allá, porque aquí la venden diferente. También el panadero era guatemalteco y me hacía recordar a mi país, pero un día me dijeron que se quedaron sin trabajo porque cerraron la tienda, así se ve la crisis aquí”, agregó Soto.
En esa esquina también había otras tiendas como la de nombre 3 hermanos (de ropa) o Carl’s Jr (de hamburguesas), que cerraron.
Según la Encuesta sobre Remesas de la OIM, durante el año pasado la población guatemalteca que envió remesas fueron 1.3 millones, de los cuales el 73.4 por ciento es población masculina.
Además, el 79.5 por ciento de quienes envían tienen entre 20 y 34 años, lo cual significa un desplazamiento de población joven.
En cuanto a la frecuencia de los envíos, el 60.9 por ciento de los beneficiarios reciben mensualmente el 8.8 por ciento cada seis meses; el 6.7, cada cuatro meses; el 6.3, cada dos; el 5.3, cada tres y el 12 por ciento restante con diferente frecuencia.
Para Lisardo Bolaños, analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, las caídas de los salarios en EE. UU., la política de deportaciones masivas de ese país y la reducción del empleo afectaron el crecimiento de las remesas.
Sin embargo, considera que a nivel gubernamental se deben tomar acciones para que los receptores de envíos tomen conciencia de la magnitud de la crisis económica, y que las remesas tenderían a reducir más su crecimiento en el 2009.
“No deberían pasarse consumiendo ni adquiriendo bienes como electrodomésticos, sino propiciar el ahorro y buscar nuevas alternativas para inversión”, afirmó el ejecutivo.
También deberá tomarse en cuenta el impacto que la disminución de remesas podría tener en los comercios que han prosperado a raíz del consumo propiciado por las remesas.
“Se debe advertir que ahora se benefician, pero que el flujo de un momento a otro puede parar, y que se puede cerrar el chorro”, comentó el analista.
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