Prensa Libre - Edición Electrónica

Guatemala, 2 de julio de 2009

Tipo de cambio

US$1 | Q8.1457

Búsqueda

  

Archivo digital

Suplementos
Publicidad
Deportes

Rolando Solomán, el muchacho del campo 

Más Noticias


Compromiso

“El título de campeón significa una gran responsabilidad. Tomaré esa presión de la mejor manera para superarme”.

Rolando Solomán,

Campeón nacional

En breve

Ciclistas de acero 

El equipo Élite es un proyecto con limitaciones económicas, pero su principal cualidad es tratar de destacar.

Los corredores de la categoría Sub 20 son Pablo Ortiz, Gilmer Hernández, Mario Santizo, Rolando Solomán, Gerson Pérez, Marbel Barrientos, Carlos Osoy y Alder Torres.

Categoría mayor: Carlos Gabriel Hernández, Héctor de León, Moisés Álvarez, Rodrigo Guirola, Abelardo Julajú, Melvin Mucun y Raúl Pérez.

El equipo

Adversidades 

La mayoría de corredores guatemaltecos práctica el ciclismo porque es una verdadera pasión, no obstante las vicisitudes que encuentran durante el camino.

El equipo Élite surgió hace seis meses, gracias al interés de un grupo de ciclistas empeñados en continuar dando pedalazos a pesar de no contar con respaldo económico.

El grupo aumentó poco a poco. En la actualidad lo integran 15. Levi Hidalgo, oriundo de Cantel, Quetzaltenango, se unió al proyecto y lo respalda con lo poco que puede. “Cuesta, cuando no hay medios económicos, pero trato de apoyar a estos muchachos. Los respaldo con mi vehículo y otras cosas”, dice.

Sin mucho ruido, el equipo tiene en sus filas a dos campeones nacionales, Gerson Pérez y Rolando Solomán.



Especiales
Publicidad

[Ver Galería]

ACOMPAÑADO DE sus padres, Pedro y Francisca, y de su hermana, Cristina, aparece Rolando —con playera verde—. Al fondo, sus compañeros del équipo de ciclismo Élite.

Por carlos morales chacón y eddy recinos

15:24 | 26/06/2009

Caserío La Esperanza, Patzún, Chimaltenango. Sin ninguna alteración continúa la vida de Rolando Solomán, pese a que hace dos semanas conquistó el título de campeón nacional de ruta. El día empieza temprano para el pedalista de 21 años, ya que se levanta a las 5 horas, se pone botas de hule, un gorrito en la cabeza y toma machete y azadón y se dirige al terreno donde cultiva y cuida la lechuga.

Dos horas dura esa labor, que realiza con sus padres, Pedro y Francisca. Después regresa a su casa, desayuna y se cambia de indumentaria.

Se pone el casco protector, las zapatillas y el uniforme amarillo del equipo Élite, el cual se sostiene por el entusiasmo de Ibedas Levi Hidalgo, quien, pese a las limitaciones económicas, ayuda a 15 corredores, ocho de la Sub 23, y el resto, de la categoría mayor.

Con los efectos del cansancio, debido al entrenamiento, Rolando almuerza y se toma un tiempo de recuperación. Luego de esa pausa, se vuelve a colocar la indumentaria de agricultor y regresa a la labor que es el principal medio de sustento de su familia.

Inspiración

En esta época, la lechuga luce impresionante. Tiene un color verde intenso. Solomán también cultiva arveja, zanahoria y otra cosecha de lechuga.

“Mis hermanos, Gregorio, Bernabé y Samuel, fueron mi inspiración. Por ellos estoy en el ciclismo”. Rolando se decidió a competir desde hace cuatro años, aunque con las limitaciones que afronta un muchacho del campo. Cuando terminó la primaria tomó la decisión de no continuar sus estudios. “Mi papá me dijo que hiciera lo que más me convenía”, recuerda.

Ahora combina el ciclismo con sus labores agrícolas, y no se arrepiente de su decisión, porque a pesar de los inconvenientes del deporte, el año pasado alcanzó su primera satisfacción, cuando se coronó monarca de la categoría Sub 23.

Su constancia dio frutos el pasado 21 y contra todos los pronósticos alcanzó el suéter de campeón nacional de ruta. “Fue un gran momento. Lo disfruté con mis padres, hermanos y compañeros”, cuenta.

“No puedo decir que amanecí con la convicción de que sería el ganador, pero sí con la idea de estar entre los cinco primeros. Esa confianza se reforzó por la preparación que cumplió el equipo desde el principio del año”, refiere.

Momento de gloria

Solomán estuvo en el momento preciso de la tempranera fuga en la competencia nacional de ruta. Después, Asbel Rodas pasó a comandar la prueba. El lote perseguidor no desmayó y mantuvo su ritmo.

En la tercera vuelta, entre San Lucas y El Tejar, de cuatro que completaron los 176 kilómetros, Rolando se quedó solo con Mario Pichillá, de Café Quetzal. Desde ese momento empezó a saborear el triunfo.

La ansiedad por la victoria se reforzó cuando ambos dejaron a Rodas. Después Pichillá dio muestras de cansancio, y el momento llegó porque Solomán fue más rápido en el embalaje y pasó primero la meta. Fue algo memorable en la vida del muchacho del campo, que el lunes 22 de junio cumplió 21 años. “Es el mejor regalo de mi vida”, enfatiza.

“Ahora debo continuar con los entrenamientos, porque quiero demostrar que lo sucedido el domingo no fue fruto de la casualidad”, señala.

Portada | Nacionales | Departamentales | Económicas | Opinión | Deportes | Cultura | Buena Vida | Espectáculos

© Copyright 2009 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

Políticas de Privacidad | Contactos | Sus comentarios sobre el sitio