Guatemala, 4 de julio de 2009
REDACCIÓN BUENA VIDA
10:43 | 26/06/2009
Es tarea de los padres, enseñarles a sus hijos desde que son pequeños, el amor hacia otra personas, reforzando así, valores como actuar desinteresadamente y ayudar cuando les sea posible.
Los niños deben aprender a actuar por el deseo de ayudar al prójimo y no únicamente por tratar de conseguir algo a cambio.
Para conseguir que los niños sean generosos, es necesario educarlos en este valor poco a poco. Si los padres aprueban sus pequeños esfuerzos, les estarán motivando a seguir con estos actos.
El niño puede aprender a ser generoso:
- Cuando es animado a ser dadivoso con los demás
- Cediendo sus juguetes en el juego
- Escuchan cuentos que hablan del tema
- Cuando comprende qué es ser egoísta y generoso
- Compartiendo sus juguetes, caramelos
- Regalando sonrisas y cariño
- Viviendo en un ambiente de participación y servicio a los demás
- Viendo que sus padres ayudan a otros padres y les hacen favores
- Identificando las necesidades de los demás.
Fuente consultada:
Guiainfantil.com
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