El futuro sin conductor
Hubo un tiempo en que San Francisco estaba sembrado de automóviles. La calle Van Ness era una hilera de talleres y concesionarios. En el número mil, un edificio de cinco plantas servía de concesionario de la Chevrolet.
Hubo un tiempo en que San Francisco estaba sembrado de automóviles. La calle Van Ness era una hilera de talleres y concesionarios. En el número mil, un edificio de cinco plantas servía de concesionario de la Chevrolet.
16 de agosto de 2015 - 13:51h
16 de agosto de 2015 - 11:01h