Genocirco 2.0
Sorprende ese enfoque desbordado, esa vehemencia articulada, ese fanatismo tenaz, inclaudicable, incansable, de los miembros del movimiento #sihubogenocidio. De verdad se creen el cuento con todo su ser. Es que en la conjunción de sus enmarañadas conceptualizaciones no cabe posibilidad alguna de aceptar la realidad de los hechos históricos sino a través del prisma copy/paste de sus versiones jurídicas e ideológicas. Esos canchitos y canchitas bien intencionados, disciplinadamente haciendo fila desde temprano, ayer, en la Torre de Tribunales, vistiendo sus gabachas verdes con el logotipo de su oenegé, las mismas que hemos visto en varias manifestaciones del CUC y Conic, tienen un idealismo sorprendente. Indudablemente son voluntarios nórdicos que se sienten parte de una comunidad internacional que defiende los derechos humanos y el acompañamiento se hace aceptando una narrativa lineal sin ninguna capacidad de juicio crítico. Respeto eso.