La mayoría de los países practica la operación correctiva después del nacimiento, cuando la mayor parte del daño ha ocurrido. Para reducir el riesgo involucrado en la cirugía fetal, los científicos de la Universidad Colegio Londres (UCL) y de KU Leuven, en Bélgica, inventaron un minúsculo brazo robótico para que entre en el útero, con una invasión mínima para la madre y el bebé.
“La mayoría de los defectos de nacimiento pueden prevenirse si podemos intervenir pronto”, aseveró el profesor Sebastien Ourselin, del Centro UCL para la Computación de Imágenes Médicas del Reino Unido y quien lidera el nuevo proyecto de investigación. “Actualmente los sistemas quirúrgicos no están disponibles y la operación a bebés en el útero está reservada para pocos de los defectos más graves, ya que los riesgos son demasiado altos”, añadió.
Tratamientos
Los robots tienen como objetivo corregir la espina bífida, pero también condiciones menos conocidas como el síndrome de transfusión gemelo a gemelo, cuando la sangre pasa de manera desigual entre fetos que comparten la misma placenta, y la obstrucción fetal del tracto urinario, en que los bebés no pueden orinar en el útero y sus vejigas se agrandan y se distienden.
Para obtener mejores resultados, la operación debe efectuarse antes de la semana 26 de gestación, a fin de prevenir daño a la médula espinal expuesta. Ourselin sugiere que se haga incluso antes.