Internacional

Costa Rica afronta campaña atípica

Costa Rica se apresta a cerrar la próxima semana la campaña electoral más atípica que se recuerda con la celebración de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el 6 de abril próximo, con un candidato que recorre el país en busca de votos y otro totalmente ausente.

A comienzos de marzo, el candidato del gobernante Partido Liberación Nacional, Johnny Araya, decidió retirarse de la campaña ante la falta de dinero en su partido y porque consideraba imposible revertir la tendencia al alza de su rival del centro izquierdista Partido Acción Ciudadana , Luis Guillermo Solís.

La Constitución Política prohíbe las renuncias a las candidaturas, por lo que el Tribunal Supremo de Elecciones está obligado a celebrar la segunda vuelta, en la que incluso Araya podría convertirse en presidente, sí así lo decide la votación.

El gran reto de Solís es combatir el abstencionismo y obtener más votos en las tres provincias costeras del país: Limón —Caribe—, Guanacaste y Puntarenas —Pacífico—, en las que obtuvo muy poco apoyo en la primera ronda del 2 de febrero último.

Un punto atípico del proceso electoral es que si finalmente Solís se convierte en presidente, deberá hacer un gran esfuerzo para lograr alianzas para el avance de sus proyectos en el Congreso, pues su partido solo obtuvo 13 de los 57 escaños.

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