Salmo 92
– Señor, tú eres nuestro rey.
– Tú eres, Señor, el rey de todos los reyes. Estás revestido de poder y majestad.
– Señor, tú eres nuestro rey.
– Tú mantienes el orbe y no vacila. Eres eterno, y para siempre está firme tu trono.
– Señor, tú eres nuestro rey.
– Muy dignas de confianza son tus leyes y desde hoy y para siempre, Señor, la santidad adorna tu templo.
– Señor, tú eres nuestro rey.
Lectura del libro del Apocalipsis, del apóstol san Juan 1, 5-8
Hermanos míos:
Gracia y paz a ustedes de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, el soberano de los reyes de la tierra; aquel que nos amó y nos purificó de nuestros pecados con su sangre y ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes para su Dios y Padre. A Él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.
Miren: él viene entre las nubes, y todos lo verán, aun aquellos que lo traspasaron. Todos los pueblos de la tierra harán duelo por su causa.
“Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, el que es, el que era y el que ha de venir, el Todopoderoso”.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 18, 33-37
En aquel tiempo, preguntó Pilato a Jesús: “¿Eres tú el rey de los judíos?”.
Jesús le contestó: “¿Eso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?”.
Pilato le respondió: “¿Acaso soy yo judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué es lo que has hecho?”.
Jesús le contestó: “Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habrían luchado para que no cayera yo en manos de los judíos. Pero mi Reino no es de aquí”.
Pilato le dijo: “¿Conque tú eres rey?”.
Jesús le contestó: “Tú lo has dicho. Soy rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”.
Oración de los Fieles
– Celebrante: El Reino que Jesús vino a instaurar no es de este mundo. Pidámosle que su gracia y su paz estén en nuestros corazones para que podamos adelantar su reinado en la tierra.
– Digamos con confianza:
– Reina, Señor, en nuestras vidas.
– Para que Jesús, primicia de la humanidad resucitada, haga que los que nos gozamos de su realeza, vivamos como hermanos y construyamos en el tercer milenio el reinado que Él vino a instaurar. Oremos.
– Reina, Señor, en nuestras vidas.
– Para que el mensaje de la salvación llegue a todos los hombres, y triunfe la verdad, el amor y la paz de Cristo en los corazones y entre los pueblos. Oremos.
– Reina, Señor, en nuestras vidas.
– Para que todos los que son perseguidos a causa de su fe, sean testigos insobornables del amor que salva, del Evangelio que santifica y de la esperanza que pone en camino y lo arriesga todo por el Reino. Oremos.
– Reina, Señor, en nuestras vidas.
– Para que Cristo reine en el corazón de los que se sienten desanimados, solos y oprimidos, enfermos y tristes, y en la vida de quienes hacen la guerra y planean el mal. Oremos.
– Reina, Señor, en nuestras vidas.
– Para que los difuntos gocen eternamente del Reino que no tiene fin. Oremos.
– Reina, Señor, en nuestras vidas.
– Para que aumente nuestra gratitud por el don de Jesucristo y de su salvación, y Él transforme nuestras vidas. Oremos.
– Reina, Señor, en nuestras vidas.
– Celebrante: Reina, Señor, en nuestra historia, excluye de nuestra tierra la codicia, la ambición y la arrogancia, y danos aguardar con esperanza la venida definitiva de tu Reino de justicia, amor y paz. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
JUBILEO CIRCULAR
Jesús Sacramentado se encuentra hoy en la iglesia Santa Catalina, 4a. avenida y 5a. calle, zona 1; y el templo Inmaculado Corazón de María, 7a. avenida 27-03, colonia La Reformita, zona 12.