El No ha de decirse una sola vez: “No!”…El tono de la voz es lo más importante. Hay que verlo lo más directa y fijamente posible a los ojos. También se debe encontrar el “punto justo” en la mirada de acuerdo con el perro. Una mirada muy fuerte puede causarle al perro mucho más miedo que el grito más enérgico.
Jamás hay que decir el nombre del perro en lugar del “no”. “Firulaaaaaaiiiisss!!! Noooooo” sólo causará que el perro asocie su nombre con algo negativo. Sólo hay que decir: “No!”.
Nunca golpear al perro para que entienda. Si éste no obedece ante ningún no, procurar ayuda de un profesional en conducta canina, quien evaluará a la mascota y asesorará.
(mascotas.com)