Salud y Familia

El llanto: la primera comunicación del bebé

Los niños pequeños expresan sus emociones directa e inmediatamente, y el llanto es la forma más frecuente de comunicar sus necesidades a aquellos que se encargan de sus cuidados.

Los bebés se comunican a través del llanto.<br _mce_bogus="1"/>

Los bebés se comunican a través del llanto.

Los bebés no esconden sus emociones como nosotros, los adultos. Si está con algún problema físico o emocional, enseguida comienza a llorar.
El llanto de un bebé se caracteriza por ser potente y penetrante, por lo que es imposible de ignorar. Un niño que llora no debe ser desatendido, porque el llanto puede estar indicando problemas vitales importantes en su salud.
Hay muchas razones para explicar el llanto de un bebé. A continuación, algunas de esas razones.

El hambre

Es la causa más frecuente de llanto, y la madre lo reconoce desde el primer momento. Antes de investigar otra causa de llanto hay que ofrecerle su alimento para ver si se calma.

La inseguridad

Un bebé que siente inseguridad se calma automáticamente al ser levantado de su cuna y arrullado. El sentimiento de inseguridad aparece porque el bebé pasó nueve meses en una “casa” que le proveía automáticamente de todas sus necesidades y adonde era mecido regularmente cada vez que la madre se movía. Además estaba en un lugar de temperatura constante y siempre muy apretadito y contenido dentro del vientre materno. 

Los cólicos y las flatulencias

Muchos bebés encuentran muy perturbadoras las sensaciones que comprenden los procesos digestivos. Muchos niños lloran antes de evacuar sus intestinos y necesitan ser alzados y reconfortados. La eliminación de gases también pueden ser causa de llanto.

La incomodidad

El calor o el frío pueden ser causa de llanto, lo mismo que el tener húmedos los pañales o irritada su colita. Las picaduras de insectos también son otras de las causas de incomodidad, ya que el bebé no es lo suficientemente maduro como parar rascarse o defenderse por sí solo.

Las enfermedades

Cuando el bebé esté enfermo lo comunicará mediante el llanto, aunque muchas veces su reacción es mantenerse más quieto de lo habitual, cuando se siente realmente mal. El llanto de enfermedad se caracteriza por ser muy agudo o de una forma muy diferente al llanto habitual.

La demostración de emociones

Como los adultos, los bebés también necesitan manifestar sus sentimientos y generalmente toma la forma del llanto.
Algunos necesitan un par de meses para tranquilizarse o asentarse, y otros muchos meses más. A veces necesitan de mucha actividad física para gastar toda su energía, y el estar quietos los intranquiliza y los hace llorar. En estos casos son muy buenos los masajes y los juegos.
La mayoría de estos niños comienzan con el llanto a partir de las 5 de la tarde, que es cuando la energía de los padres está en su nivel más bajo. Trata de descansar en lo posible durante las horas de la siesta para recuperar energías. Si puedes, sácalo a pasear o báñalo antes de que llegue el horario que habitualmente se pone más fastidioso.

El humor materno

Las madres y sus bebés están muy relacionados, y a veces los cambios de humor son contagiosos. Si la madre está triste, preocupada, tensa o irritable, el bebé puede sentir lo mismo y expresarlo mediante el llanto. Si estas situaciones te suceden frecuentemente, hay que hacer un esfuerzo consciente y tratar de respirar hondo varias veces y tranquilizarse.

Cuando el llanto se transforma en una crisis

El llanto incesante puede llegar a hacer desesperar a los padres más amantes de sus hijos. A veces los bebés continúan llorando aún después de que sus padres intentaron de todas formas consolarlo. Si ya está la madre cansada y comienza a angustiarte, el llanto continuo puede llevarle a un estado de desesperación y frustración que puede ser peligroso, porque puede generar una sensación de impotencia con el bebé. Estos sentimientos son frecuentes en los padres primerizos y aparecen cuando están exhaustos.
Hay que tratar de evitar llegar a este estado, descansando todo lo que te sea posible. Cuando el bebé duerma, hay que descansar y recuperar fuerzas para cuando esté despierto y reclamando las atenciones. Si tienen la posibilidad de entregar al bebé por unos momentos a otra persona (abuelos, hermanos o amigos), hay que tomarse un breve descanso y observarán que todo retoma su curso natural. Si no se tiene la ayuda de otra persona intentar llevarlo de paseo en su carruaje, esto muchas veces lo distrae y se calma rápidamente.
Generalmente los bebés tienen sus motivos para llorar desconsoladamente, a veces cuesta identificarlos, pero siempre está el pediatra que de ello sabe bastante y seguramente ayudarán en todo lo que esté a su alcance. Estos días difíciles no tienen explicaciones y en estos casos hay que recordar que cuando hay una gran tormenta es importante saber sobrellevarla, ya que finalmente pasa y un nuevo día comienza…(babysitio.com)

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