Ayer, algunas protestas menores fueron reportadas en distintos departamentos, mientras que en la ciudad de El Alto, vecina a la capital, grupos cívicos cerraron varias vías.
Los casi cinco mil mineros de Huanuni, el mayor yacimiento de estaño y plata del país, también cumplen un paro de 24 horas y amenazan con avanzar hacia La Paz si Morales no revisa su medida. Con muchas diferencias internas y una fuerte polarización política, los sindicatos perfilan protestas de diversa índole hoy en la mayoría de las ciudades.
La Confederación de Choferes, que agrupa al transporte colectivo, llamó a sus afiliados a una protesta con “un paro contundente a nivel nacional” y cortes de rutas, dijo el principal ejecutivo de ese gremio, Franklin Durán.
También se espera que juntas de vecinos de La Paz —articuladas por el alcalde Luis Revilla, opositor del presidente Morales— efectúen una marcha de protesta. Comités cívicos en otras ciudades anunciaron medidas similares.
Mientras tanto, el Gobierno despliega una intensa campaña a través de la radio y la televisión estatales para explicar el alcance de las medidas, pero la población no deja de protestar y pide la renuncia de Morales.