Economía

Optimismo y cautela para EE. UU.

Washington.- La economía estadounidense termina el año en una nota positiva, según los indicadores publicados ayer, alentando el optimismo de los analistas para el 2011, pese a la persistencia de obstáculos para un crecimiento más vigoroso.

Para los más optimistas, el empleo no puede sino mejorar. Según el Departamento de Trabajo, las solicitudes de beneficios por desempleo cayeron 8 por ciento la semana anterior a la Navidad a su nivel más bajo en cerca de dos años y medio.

Según ellos, la actividad remonta netamente la cuesta. Esta opinión es compartida por los directores de compras de las empresas de la región de Chicago (norte), quienes consideran que la economía despegó a un ritmo que no se registraba en 20 años.

En datos corregidos por variaciones estacionales, el índice de la asociación profesional ISM saltó a su nivel más alto desde julio de 1988 —68.6—.

“La debilidad habitual en diciembre de la actividad de las empresas de la región de Chicago, este año no se constató en ninguna parte”, explicó Nicholas Tenev, de Barclays Bank.

Más ventas

Siempre para los más optimistas, el mercado inmobiliario está sanando. Según la asociación nacional de agentes inmobiliarios, las promesas de venta aumentaron en noviembre y el alza de este indicador, “avanzado” en los cuatro o cinco últimos meses, augura un incremento de 8 por ciento en las ventas de viviendas usadas en 2011.

¿El año próximo será el del retorno triunfal de la primera economía mundial?

Los analistas bursátiles parecen convencidos de ello. Según el índice del banco Goldman Sachs, que compila sus previsiones económicas, son tan optimistas hoy como lo eran antes de que las repercusiones de la crisis griega enfriara su entusiasmo.

Cautela

Algunos economistas son mucho más cautos en sus expectativas. Según ellos, los problemas siguen siendo los mismos que hace un año: la fragilidad de las finanzas de las familias, la dependencia de la economía de la ayuda estatal y de una política monetaria muy flexible; la determinación de los exportadores de lograr buenos márgenes de beneficios sin favorecer el empleo, el estancamiento del mercado inmobiliario o incluso la incertidumbre que afecta a los mercados financieros.

En lo que se refiere al empleo, Andrew Gledhill, de Moodys Economy.com, advirtió que todavía “es demasiado pronto para celebrar” .

En efecto, las grandes empresas estadounidenses son muy prudentes cuando se trata de invertir en Estados Unidos, al tiempo que exponen ante sus accionistas sus planes de desarrollo en los mercados emergentes.

'; $xhtml .= '