Según informó la cadena de noticias CNN, el joyero, como en los cuentos, vendió más de US$400 mil en el período comprendido en la apuesta, lo que significó un incremento del 34 por ciento respecto al año anterior, a pesar de la crisis.
Pero nevó y cayeron más de 15 centímetros de nieve, por lo que este intrépido comerciante tendrá que devolver los cientos de miles de dólares a sus clientes.
Sin embargo, no está a punto de colgarse porque el joyero previsor, antes de lanzarse al vacío con la oferta, se gastó US$10 mil en un buen seguro que se hará cargo del pago a los clientes, quienes empezarán a recibir sus cheques a partir de febrero.
Lo que no se sabe es lo que piensa la aseguradora. Pero Perry está encantado con la promoción, que le ha ayudado a superar la crisis económica con holgura y a mejorar sus beneficios de manera importante, además de a hacerse “famoso”, ya que le han llamado de las cadenas de televisión para hacerle entrevistas.
Perry ya está pen-sando en la promoción del año que viene. Aunque, eso sí, quizá cambie de ciudad y, seguramente, de aseguradora.