EDITORIALSeguridad, una tarea pendiente
La inseguridad ciudadana se constituyó en el peor de los problemas que tuvo que enfrentar la administración del presidente Óscar Berger y, a pesar de los esfuerzos de los últimos meses, no se puede decir que se han alcanzado los niveles de seguridad que la población demanda y es una tarea que quedará pendiente para el futuro gobierno.
Este fue también el principal tema de debate y publicidad durante la campaña electoral, a pesar de lo cual este es el momento en que se ignora quién o quiénes serán los encargados de dirigir los aparatos de seguridad del Estado y combatir la delincuencia y crimen organizado, algo que no deja de mantener un clima de incertidumbre entre la ciudadanía.
Los últimos acontecimientos de lucha contra la delincuencia demuestran que se han logrado avances importantes en el rescate de la Policía Nacional Civil (PNC), institución que quedó completamente contaminada y corrompida tras los cuatro años de la administración del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), que literalmente arrasó con lo que se había avanzado en la creación de una fuerza policial eficiente.
Después del descalabro que se dio en la PNC, esta institución, que está llamada a garantizar la seguridad ciudadana, se había convertido en uno de los principales focos de inseguridad, ya que casi todas las bandas de secuestradores, extorsionadores y asesinos tenían vínculos directos con la Policía.
La depuración que se inició con Carlos Vielmann, pero intensificó su sucesora, Adela de Torrebiarte, ha dado frutos, pero a partir de ahora, se debe seguir con una doble función: depurarla, al mismo tiempo que se rescata su imagen y credibilidad.
De la misma manera que comentábamos que se debía aprovechar el tema de la transición por parte del nuevo presidente y su equipo de trabajo, sería oportuno que las autoridades que se vincularán a Gobernación estuvieran ya conociendo el teje y maneje de las principales instituciones, y en particular la PNC, con el fin de que se garantice que el esfuerzo que se prometió en campaña en materia de seguridad será efectivo.
El tema de los aparatos de inteligencia civil deben continuar desarrollándose, para no depender de los servicios de inteligencia militar para comprender lo que está sucediendo. De hecho, la inteligencia civil de la PNC ha sido artífice, en buena medida, del éxito que se ha tenido para desbaratar a varias bandas que actuaban anteriormente con impunidad en el país.
El fortalecimiento de la inteligencia civil, sin caer en el uso y abuso de esta herramienta, será una de las acciones más importantes que se debe llevar a cabo por parte de las nuevas autoridades de Gobernación.
La atención de gran parte de la ciudadanía se centra en los nombramientos que se deben dar en los puestos clave para la seguridad. De ellos dependerá, en buena medida, que el nuevo gobierno no lleve frustración a la población, pues gran parte de las expectativas que se han creado giran en torno a los ofrecimientos que se hicieron en esta materia durante la campaña electoral.