Los agentes en activo informaron al diario neoyorkino que oficiales de la Casa Blanca estuvieron involucrados en los debates que precedieron a la destrucción de videos en noviembre del 2005, que contenían dos grabaciones de interrogatorios a dos miembros de Al Qaeda, donde se veía a agentes de la la Agencia Central de Inteligencia (CIA, siglas en inglés) efectuar duras técnicas de preguntas a sospechosos de terrorismo.
Según el director de la CIA, Michael Hayden, las imágenes carecían de valor para el espionaje, pero que en realidad involucraría a varios agentes al haber sido públicos los interrogatorios que contenían métodos de tortura.
Altos cargos
Según publica The New York Times, entre los nombres que participaron en esas conversaciones y decidieron sobre la eliminación de las cintas se incluyen Alberto Gonzales, quien a partir del 2005 fue fiscal general; David S. Addington, quien fue consejero del vicepresidente Dick Cheney; John B. Bellinger III, que estuvo hasta enero del 2005 en el Consejo Nacional de Seguridad como abogado en jefe, y Harriet E. Miers, que sucedió a Gonzales como consejera jurídica de la Casa Blanca.
Las fuentes señalan que todos estos altos cargos habrían tenido conocimiento de informes previos que chocaban con la tesis de la destrucción. – EFE.
Gobierno rechaza versión
La Casa Blanca pidió ayer al diario The New York Times que corrija un artículo publicado en el que acusa al Gobierno de tener un papel mayor de lo que éste reconoce en la destrucción de cintas de videos de la CIA.
El Times señala que al menos cuatro altos asesores de la Casa Blanca mantuvieron conversaciones con responsables de la CIA, sobre la posibilidad de destruir las cintas que muestran interrogatorios a miembros de Al Qaeda.
El artículo del diario salió un día después de que un juez federal ordenó que miembros del Gobierno estadounidense comparezcan mañana para determinar si la destrucción de videos violó una orden para preservar pruebas, en una demanda a favor de 16 presos de Guantánamo (Cuba).