Después de tres años, el 19,9 por ciento de los participantes en el grupo que no tomó suplemento de testosterona (de 64 años promedio) tuvo un accidente cardiovascular, fatal o no, contra el 25,7 por ciento en los pacientes tratados con esa hormona (de 61 años promedio).
Esta diferencia de 5,8 puntos porcentuales corresponde a un aumento del riesgo de 29 por ciento, señalaron los autores del estudio, entre ellos Rebecca Vigen de la Universidad de Texas en Dallas (sur).
La investigación fue publicada en el Journal of the American Medical Association (JAMA), de fecha 6 de noviembre.
Incluso teniendo en cuenta otros factores de riesgo, el tratamiento con testosterona ha sido relacionado con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares y de muerte, indicaron los investigadores.
“Estos resultados aumentan la preocupación sobre la seguridad del tratamiento con testosterona”, sobre todo entre los hombres de más edad, escribieron los autores del estudio.
Esta terapia es recomendada para las personas con un nivel insuficiente de testosterona. Además de la mejora de la función sexual y la densidad ósea, esta hormona aumenta la masa y la fuerza muscular.
“No sabemos por el momento si este riesgo mayor concierne sólo a los hombres tratados con testosterona para atender una deficiencia, o a los jóvenes que la toman para aumentar su fuerza física, ya que no ha habido estudios de seguridad a largo plazo de este tratamiento”, dijo Anne Cappola, de la Universidad de Pensilvania, en un editorial también publicado en JAMA.