Es cierto que a pesar de que la compañía va a registrar estas pérdidas operativas, Toyota prevé un beneficio neto de US$556 millones al final del año fiscal, que termina en marzo.
Pero este dato no supondrá un consuelo para accionistas y trabajadores de la empresa, porque supone una caída del 90.9 por ciento del beneficio neto en comparación con el año pasado.
El primer fabricante del mundo ha anunciado recientemente recortes o paralizaciones temporales de producción en varias de sus fábricas, además de la reducción de 450 miembros de su plantilla de trabajadores temporales.
Esta medida, muy poco común en Toyota, incluye el cierre total durante un día de cinco de sus plantas en Hokkaido, al norte de Japón, el primero que establece la compañía en 15 años para reducir la producción.
Devastadora comparación
Estos datos dibujan un contraste devastador en comparación con los del 2007.
En el pasado año fiscal, Toyota logró US$25 mil 235 millones de beneficio operativo y US$16 mil 465 millones de beneficio neto.
La revisión a la baja se debe al desplome de las ventas de Toyota en todo el mundo, pero especialmente en EE. UU. y Europa, unido a una fuerte apreciación del yen frente al dólar, que ha perjudicado los resultados financieros del gigante del motor.
Un yen muy caro dificulta las exportaciones de vehículos de Toyota porque los hace más caros en el extranjero, por lo que la compañía ha reducido su previsión de ventas a 8.86 millones de unidades, 540 mil menos que su pronóstico previo.
Pero el encarecimiento del yen tiene un efecto negativo suplementario para Toyota.
La divisa japonesa se ha encarecido contra el dólar en un 25 por ciento en los últimos meses, por lo que cuando las compañías exportadoras como Toyota devuelven las ganancias a su país de origen, los beneficios obtenidos en el extranjero quedan diezmados.
Los males de Toyota Motors, el buque insignia de la poderosa industria japonesa, son los del resto del país, dependiente de las exportaciones.
El Gobierno nipón está tratando de contener el vendaval de malas noticias para la economía japonesa, pero todavía no se ha oído hablar de rescatar con fondos públicos a ninguna compañía automovilística.
Las cosas no han llegado tan lejos en Japón, pero compañías del sector como Honda o Suzuki también han venido anunciando reducciones en sus plantillas e incluso la retirada de sus equipos deportivos en competiciones como la Fórmula Uno o el Campeonato Mundial de Rallys.
EFE
Reacción Hace caerWall Street
Wall Street inició ayer la semana de Navidad con un retroceso, después que los inversionistas se desanimaron ante las noticias desalentadoras de Toyota y Walgreen.
El Dow Jones Industrial Average (DJIA) abandonó 59.42 puntos a 8 mil 519.69 unidades y el Nasdaq, de alto componente tecnológico, bajó 31.97 puntos, a 1 mil 532.35 unidades.
“Hemos entrado en el período de fiestas. Algunos hablan del alza observada habitualmente en Navidad pero, francamente, no hay nadie en el mercado, no habrá dinero para invertir antes de fin de año”, comentó Mace Blicksilver, director de Marblehead Asset Management.