Al parecer, el temor que causan las extorsiones a pilotos del servicio de transporte y los hechos de violencia que conllevan mantienen en vilo a los guatemaltecos.
Hay quienes mencionan que viven estresados y con angustia, mientras otros aconsejan comprar armas y combatir directamente a los delincuentes.
Protección
Algunos culpan al presidente Otto Pérez Molina y su administración, por no tomar acciones concretas que permitan reducir los crímenes.
Otros responsabilizan a los derechos humanos, por “proteger” a los victimarios y no dejar que la población haga “justicia con su propia mano”.
La legislación guatemalteca prohíbe toda acción que atente contra la vida —linchamientos—; sin embargo, varios cibernautas comparten la idea de la “limpieza social” en el país.
El sentimiento de las mujeres es diferente, pero igualmente preocupante, pues aseguran que utilizan el servicio de transporte urbano “solo por necesidad”.
Algunas mencionan que en ocasiones los usuarios son asaltados o se producen ataques armados cuando los autobuses van en marcha y circulan frente a estaciones de la Policía Nacional Civil.
Análisis
La conclusión de Ana Escobar, una seguidora de Prensa Libre en Facebook, es: “Nunca habíamos estado tan mal. Tenemos inseguridad por todas partes”.
Aunque la problemática es grave, el humor de los guatemaltecos también quedó de manifiesto, pues no faltó quien se mofara del actual gobierno, diciendo que este año votará nuevamente por el Partido Patriota, pues ahora sí “aplicará mano dura”.
El militar retirado José Efraín Ríos Montt fue incluido en los comentarios, pues Mayra Orellana Diéguez recordó que “en tiempos de Ríos Montt se podía caminar con tranquilidad, porque patrullaban las calles”.
Otros concluyen que los autobuses rojos son los más peligrosos, y por ello aseguran que prefieren hacer un esfuerzo y sacrificar su economía pagando servicio de taxi para transportarse.