El Fondo estima, como hizo en enero, que la economía en el planeta crecerá 3.5% en 2015, y 3.8% en 2016, ésta última cifra con una leve (+0.1%) mejora respecto a su informe de hace tres meses.
En ese escenario, tienen peso importante las economías avanzadas, que crecerán 2.4% este año, frente al 1.8% de 2014, apuntó el organismo.
El crecimiento mundial en 2015 “será conducido por un rebote en las economías avanzadas apoyado en el declive de los precios del petróleo” , subrayó el FMI en su informe sobre las perspectivas mundiales (WEO) publicado este martes.
La caída de los precios del petróleo, no obstante, reducirá fuertemente las perspectivas de los países exportadores especialmente aquellos con otros problemas como Venezuela y Rusia.
En conjunto, los países emergentes experimentarán en 2015 su quinto año de desaceleración, a un ritmo de 4.3%, frente al 4.6% de 2014.
Luces de alerta
En América Latina el fin del boom de las materias primas que disfrutó en la última década se mezcla con un declive en la confianza sobre el sector privado para completar un crecimiento mediocre de 0.9% este año.
Las luces de alerta se prenden especialmente en el caso de Brasil, ya que la entidad prevé que el gigante sudamericano terminará el año en recesión de 1%.
En China la voluntad de las autoridades de reducir las vulnerabilidades producto del reciente crecimiento acelerado del crédito y la inversión va a reducir a esta última, principalmente en el sector inmobiliario, según el Fondo.
El informe del FMI observa que China, que en los últimos años avanzaba anualmente casi a ritmo de dos dígitos, deberá desacelerarse a 6.8% este año y a 6.3% en 2016.
Solo India despunta, con un crecimiento de 7.5% previsto para 2015 y 2016.
Riesgos persistentes
El organismo estima que en conjunto los riesgos que afectan el desempeño mundial son más balanceados.
Sin embargo, “las tensiones geopolíticas, las modificaciones en los precios de los activos en los mercados financieros, y en las economías avanzadas, (los riesgos de) estancamiento y inflación” persisten, señaló el organismo.
El economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, señaló que “una crisis griega no puede descartarse” y que ello “desestabilizaría los mercados financieros”.