Ciencia
Eclipse solar 2026: por qué mirar el fenómeno sin protección puede causar daños permanentes en la vista y cómo protegerse
El eclipse solar del 12 de agosto de 2026 será un espectáculo astronómico único, pero observarlo sin protección adecuada puede causar lesiones permanentes en la vista.
Los especialistas advierten que el daño ocular por un eclipse no provoca dolor y puede pasar desapercibido. (Foto Prensa Libre: EFE/EPA/SEM VAN DER WAL)
El próximo 12 de agosto del 2026, la franja de totalidad del eclipse solar atravesará el océano Ártico, Groenlandia, Islandia, el océano Atlántico, el norte de España y el extremo noroeste de Portugal. Millones de personas en el resto de Europa, partes de Norteamérica y el noroeste de África podrán observar una fase parcial del fenómeno.
La expectativa es considerable. España será el único lugar poblado del mundo donde podrá observarse el eclipse total, el primero de estas características en ese país desde 1912.
Sin embargo, la magnitud del evento conlleva un riesgo para la salud sobre el cual las autoridades médicas ya comenzaron a advertir.
Daño irreversible
Aunque durante un eclipse la luz del Sol parece tenue, el astro sigue emitiendo radiaciones dañinas —ultravioleta, infrarroja y luz visible intensa— que pueden concentrarse en la retina.
El ojo no siente dolor ni advierte que está siendo dañado. El resultado puede ser una retinopatía solar, es decir, una quemadura en la retina, con pérdida de la visión central o manchas oscuras permanentes.
Así lo confirma la Academia Americana de Oftalmología, que advierte que mirar directamente al Sol, aun durante un corto período y sin la protección adecuada, puede dañar la retina de forma permanente e incluso causar la pérdida total de la visión.
El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas de España (CGCOO) alerta en el mismo sentido. El óptico-optometrista Rafael Pérez Cambrodí, presidente del colegio de la Comunitat Valenciana, advierte que observar el Sol de forma directa puede causar quemaduras en la mácula, la zona central de la retina que permite distinguir los detalles.
Añade que las soluciones improvisadas —radiografías, carretes de películas antiguas o lentes de sol convencionales— no ofrecen protección y, por el contrario, pueden potenciar el daño al permitir observar el Sol durante más tiempo del que se haría a simple vista, según declaró a la agencia EFE.
Cómo protegerse
La única forma segura de observar un eclipse solar, salvo durante los breves segundos de totalidad, es mediante filtros solares certificados. Solo durante ese período, cuando la Luna bloquea por completo la superficie brillante del Sol, los espectadores pueden retirar la protección para los ojos, explica la NASA. Fuera de esa fase, y durante cualquier eclipse parcial, la protección es indispensable en todo momento.
Los expertos indican que las gafas deben llevar el sello ISO 12312-2, que certifica su capacidad para bloquear la radiación solar. También recomiendan no utilizarlas si presentan rayones, perforaciones o cualquier otro deterioro visible. Quienes utilicen telescopios o cámaras fotográficas deben colocar los filtros sobre los objetivos y no sobre los oculares, ya que estos instrumentos concentran aún más la radiación.

La prevención como prioridad
Mirar al Sol sin la protección adecuada puede dañar la retina en tan solo unos instantes. Dado que el proceso no causa dolor, los menores de edad no perciben que sus ojos están sufriendo lesiones. Por ello, los especialistas hacen un llamado especial a padres de familia y educadores para que refuercen la advertencia entre niños y jóvenes.
Un estudio publicado en enero del 2026, sobre el eclipse de abril del 2024 en Estados Unidos, concluyó que las campañas de educación pública sobre la observación segura parecen haber sido efectivas para reducir las visitas a los servicios de urgencias por lesiones oculares. No obstante, señala que los esfuerzos de concientización deben mantenerse ante futuros eclipses.

