El cobro no se está aplicando, pero de efectuarse dañaría el ingreso de turismo al país y significaría más costos al viajero, refirió.
Aplicarlo significaría que cada viajero por vía aérea pagaría US$30 (US$15 por ingreso y US$15 por salida) extras a los que US$30 que ya se pagan por salida (que se destina para varios rubros) y US$3 por seguridad aeroportuaria.
Agregó que el sector sigue convencido de que se debe transformar el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat).
Desde hace 22 años permanece en el Congreso de la República una iniciativa de ley para la reforma a la Ley Orgánica del Inguat, y otras que se han presentado durante ese tiempo, de las cuales solo se han logrado emitir dictámenes, pero no su aprobación.
En estas se establece la creación de la Secretaría de Turismo de la Presidencia de la República y la creación de la Junta Directiva Mixta del Inguat.
Muralles cree que es necesario ejercer una auditoría ciudadana acerca del uso de los recursos de los entes estatales incluido el Inguat. “Esta lucha en contra de la corrupción ha permitido desnudar procesos que tienen a Guatemala sumida en un estado dramático y afectan la economía”, aseguró.