Salud y Familia
Baja vacunación infantil y posible fin de requisitos en Florida elevan el riesgo de una epidemia de sarampión en EE. UU., según estudio
La disminución de la vacunación infantil en Estados Unidos, junto con la posible eliminación de la obligatoriedad de inmunizar a los niños en edad escolar en Florida, aumenta el riesgo de que se produzca una epidemia.
FOTO ILUSTRATIVA. Un integrante del Ministerio de Salud de Guatemala aplica una vacuna contra el sarampión durante una jornada de inmunización este jueves, en Ciudad de Guatemala. (Foto Prensa Libre: EFE)
Uno de los virus más contagiosos, que se transmite por vía respiratoria, podría provocar una epidemia en Estados Unidos debido a la caída de la vacunación, principalmente entre la población infantil. A esto se suma la posibilidad de que Florida elimine algunas vacunas como requisito para los niños en edad escolar, una medida que podría generar complicaciones sanitarias, según analizan expertos.
El anuncio del pasado 3 de septiembre sobre la posibilidad de eliminar algunos requisitos de vacunación escolar ha generado preocupación entre expertos, ya que podría aumentar los casos de enfermedades como sarampión, hepatitis, meningitis y neumonía.
Una de las enfermedades que genera mayor preocupación es el sarampión. En Estados Unidos resurgió luego de años de haber sido erradicado, situación que se ha atribuido al descenso de la vacunación. La baja cobertura no solo podría propiciar una epidemia de sarampión, sino también la reaparición de otras enfermedades que se mantienen controladas.
Solo una persona infectada con sarampión puede contagiar a entre 12 y 18 personas susceptibles, dijo anteriormente a Prensa Libre Nancy Sandoval, infectóloga y vicepresidenta de la Asociación Panamericana de Infectología. Según explicó, para evitar la circulación del virus, al menos el 95% de la población debe estar vacunada.
Un artículo de investigación liderado por Abba Gumel y Alice Ovenson, del Departamento de Matemáticas de la Universidad de Maryland, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, destaca que la caída de la vacunación y la posibilidad de que Florida elimine la obligatoriedad de inmunizar contra el sarampión, las paperas y la rubeola a los niños en edad escolar podrían provocar la mayor epidemia en 500 años.
El reporte destaca que la caída de la vacunación provocó que, entre el 2024 y el 2025, los contagios se dispararan un 650%. Los expertos señalan los brotes registrados en Texas, Nuevo México y Carolina del Sur en el 2025 como ejemplos de las consecuencias de situarse por debajo del límite de inmunización.
Ante la decisión del estado de Florida de analizar la eliminación de la obligatoriedad de la vacunación, un equipo de científicos de la Universidad de Maryland (UMD) analizó, mediante un modelo matemático, las posibles consecuencias.
Para determinar qué efectos podría tener esta decisión en un contexto de baja vacunación, el equipo empleó un modelo matemático que tuvo en cuenta la estructura demográfica específica del estado y la cobertura histórica de inmunización contra el sarampión, las paperas y la rubeola.
El análisis reveló que Florida ya se encuentra por debajo del umbral de inmunidad colectiva necesario para prevenir la transmisión sostenida del sarampión. Sin embargo, si la vacunación deja de ser obligatoria y las tasas de inmunización caen aún más, el potencial de sufrir brotes masivos se incrementaría hasta alcanzar cifras de muertes pediátricas no vistas desde que existen las vacunas.

Además, esos brotes podrían convertir el sarampión en una enfermedad endémica en Florida y favorecer su transmisión al resto del país, según prevén los autores.
Vacunar a un niño
El estudio hace hincapié en la importancia de inmunizar a los niños. “Vacunar a un niño es tres veces más eficaz para reducir la transmisión que vacunar a un adulto”, subraya Alice Oveson, primera autora del artículo e investigadora de la Universidad de Maryland.
La diferencia se debe principalmente a la forma en que interactúan los distintos grupos de edad: los niños pasan más tiempo que los adultos en contacto cercano, cara a cara, tanto en las aulas como en las áreas de juego.
Por eso, “pequeñas reducciones en las tasas de vacunación infantil pueden provocar aumentos desproporcionadamente grandes en la magnitud de los brotes”, apunta Oveson.
Aunque existen herramientas complementarias, como la vacunación de puesta al día en adultos o medidas de control como el uso de mascarillas y el aislamiento, el estudio subraya que ninguna puede compensar la pérdida de cobertura de la vacuna triple vírica durante la infancia.
La obligatoriedad de la vacunación escolar ha funcionado históricamente como una de las principales medidas para proteger la salud pública en Estados Unidos, concluyen los autores.

