“Retirarse de la discusión es una situación delicada ya que no conocerán a profundidad cómo están las finanzas”, dijo.
Agregó que evitar la participación en la discusión del presupuesto podría generar un atraso en la ejecución del gasto, mientras conocen el sistema.
Rafael Méndez Briz, representante empresarial, dijo que uno de los temores es que el presupuesto quede desbalanceado en su financiación lo cual podría generar problemas a la futura administración en ingresos y gastos.
Por ley el Congreso tiene hasta el 30 de noviembre para la aprobación de la iniciativa de presupuesto.
El borrador que hasta ayer mantenía la Comisión de Finanzas era por un monto de Q70 mil millones; sin embargo, el monto podría variar.