Los usuarios en redes sociales repudiaron el hecho, ya que las personas que pintaron el bordillo de la avenida pertenecían a la Secretaria de Servicios Públicos de San Nicolás, quienes sin tener consideración alguna pintaron al perro que yacía en el lugar.
Los integrantes de la agrupación decidieron continuar su trabajo de pintar y evitaron la fatiga mover el cadáver del animal, pero nunca se imaginaron que alguien se daría cuenta y publicaría el suceso.
“…Yo fui a ver al perro pero no parecía que lo hubieran atropellado, más bien parecía que alguien lo había dejado ahí”, dijo un vecino al portal Quintoespacio.info.