El sorpresivo episodio ocurrió el miércoles último, en una jornada tórrida, con una temperatura que superó los 38 grados celcius en día feriado por la Navidad, cuando varios miles de personas se encontraban en la playa o bañándose en las aguas del caudaloso río Paraná.
“La palometa es un pez rudo y muy voraz, con una dentadura muy potente y si muerde deja una lesión muy interesante”, dijo a radio Vórterix Federico Corner, director del Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria, cuyo personal hacía guardia en una carpa en esa playa.
Corner agregó que “se tienen que dar ciertas condiciones climáticas para que estos peces vengan en cardúmen —conjunto de peces— hacia la superficie y hacia la orilla de los ríos”.