El ministro de Culturas, Pablo Groux, cuya oficina elaboró la ley, explicó que la norma incluye un artículo que exige al Estado “garantizar la transitabilidad de los turistas en el país”, pero reconoció que no establece sanciones contra quienes bloqueen rutas.
Groux consideró que se podría realizar “una fuerte campaña” para concienciar a los dirigentes de organizaciones sociales y políticas para que sus protestas “no signifiquen afectar necesariamente una circulación que debe beneficiar a todos a través del turismo” .
Seis de las nueve regiones bolivianas están hoy bloqueadas por mineros de cooperativas privadas que se disputan el control de una mina con un grupo rival de trabajadores del Estado.
En las carreteras cortadas cercanas a La Paz se vieron a varios turistas caminando por horas para buscar un taxi.
Los bloqueos son una práctica usual entre los sectores sociales bolivianos para que el Gobierno atienda sus demandas e incluso Morales lideró movilizaciones de ese tipo cuando era solo dirigente sindical que mantuvieron a Bolivia incomunicada por semanas.