Guillermo Monzón a los 16 años, soñaba con tener un negocio propio, que con esfuerzo hoy es una realidad llamada Dimegsa. La abuela fue su primer cliente quien le dio la oportunidad de fumigar su casa.
Guillermo Monzón a los 16 años, soñaba con tener un negocio propio, que con esfuerzo hoy es una realidad llamada Dimegsa. La abuela fue su primer cliente quien le dio la oportunidad de fumigar su casa.