No ha habido una gran tormenta ni se ha reventado una tubería, pero la avenida Alton Road, en la turística Miami Beach, vuelve a estar inundada, y los comerciantes colocan sacos y barreras para impedir que entre el agua que rebosa de las alcantarillas, mientras los viandantes se descalzan para cruzar por los charcos. La calle, a pocos bloques del océano Atlántico, es la "zona cero" del preocupante aumento del nivel del mar en Miami y en gran parte del sur de Florida.