Magalí Rey Rosa

Magalí Rey Rosa

NOTAS DE Magalí Rey Rosa

"Mineras financian su propio puerto" titular, en portada de Prensa Libre (PL), del 27 de enero. Temo que, con este gesto, anuncian oficialmente al pueblo de Guatemala que le dieron la llave del país a las transnacionales que explotan nuestros recursos no renovables. Hitos de la minería moderna en Guatemala: el expresidente Arzú y el Congreso presidido por Arabella Castro, aseguraron la infraestructura legal ideal para la explotación desde 1997. Portillo autorizó la mina Marlin unos días antes de dejar el poder, sin consulta.
Es cada vez más difícil creer en lo que digan gobernantes, funcionarios públicos, dirigentes sociales, el sector empresarial organizado y los medios de comunicación. Con cada nuevo escándalo de engaño, corrupción, abuso de poder o violación de derechos y su correspondiente dosis de impunidad, muere algo más de la poquísima esperanza que nos queda de un futuro mejor. El manejo de la minería de oro ofrece un excelente ejemplo del fenómeno en Guatemala. Funcionarios, abogados, empresarios locales e inversionistas extranjeros
Dedico el último artículo del 2013 a la juventud guatemalteca, porque -en lo que se refiere al tema ambiental- las generaciones más viejas no parecen entender la importancia de cuidar nuestro planeta. Las razones pueden ser muchas y muy diversas. Y no es mi intención —en este caso— enumerarlas, juzgarlas o entenderlas. Lo cierto del caso es que el llamado de atención sobre la crisis ambiental planetaria se hizo desde el siglo antepasado y ni siquiera hoy -cuando la evidencia ya no puede ignorarse ni ocultarse-
Me hubiera encantado escribir un artículo positivo y desearles Feliz Navidad con una sonrisa. Pero el 2013 fue terrible para la naturaleza y no puedo. En términos planetarios, gracias a la quema de combustibles fósiles, por primera vez desde que se llevan récords, los niveles de CO2 en la atmósfera llegaron a 400 partes por millón. Para algunos, ese número no quiere decir nada, pero otros recordamos la llamada de atención de los científicos cuando advertían de que no debíamos superar las 350 ppm o las consecuencias
Termina el 2012 y quise escribir en tono de broma, por la fecha. Reírme de lo que pasó. Pero no puedo. El año del Ba'k'tún fue inquietante, desde la perspectiva ecológica, global y localmente. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) -que agrupa a miles de científicos, muy cautelosos en sus conclusiones- afirma que el calentamiento del sistema climático es inequívoco; y ya hay datos duros sobre el incremento en las temperaturas promedio del aire y de los océanos, el derretimiento general de hielos y nieves,
Un saludo respetuoso a los pueblos indígenas que celebran el inicio de la nueva era. Siento admiración por ese cúmulo de conocimientos científicos que se alcanzaron hace miles de años, que asombran a gente en todo el planeta. Científicos contemporáneos dedicados a estudiarlos -en Guatemala y otras partes del mundo- se fascinan ante la evidencia de su extraordinario manejo de ciencias exactas como la astronomía y la matemática. Me siento orgullosa de la civilización maya como cualquier italiano puede sentir orgullo por el legado cultural del imperio romano,
Termina el 2011, año caliente en el que dimos el salto más grande de todos los tiempos en contaminación y en la producción de gases que aumentan el efecto invernadero. Con toda la evidencia científica sobre las implicaciones biológicas, sociales y económicas de la subida en la temperatura media de nuestro planeta, la producción humana de estos gases subió 6%. Eso quiere decir que los niveles que usaron los científicos climáticos para predecir sus peores escenarios ya fueron rebasados. En el 2011 tronó la crisis económica;
El 2010 fue un año de desas -tres para las sociedades que habitamos el planeta Tierra, relacionadas con el desequilibrio ambiental que hemos provocado. Uno de los más terribles fue el derrame de cuatro millones de barriles de petróleo, en mayo, en el Golfo de México. La dimensión de esta tragedia ambiental no ha sido publicada y talvez nunca sabremos las cifras ni las consecuencias del derrame, gracias al inmenso poderío de la industria petrolera.
Hoy se celebra el nacimiento del profeta del amor. La figura de un niño, Jesús, que tanto para cristianos como para cualquier persona, de cualquier otra religión, es dulce. El profeta que predicó que el amor es lo más importante. El único homenaje que puede hacérsele a un ser que conmovió a la humanidad es poner en práctica su enseñanza.
Desde hace días está"a disposición del público" el Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) para la ¿exploración? de las arenas del Pacífico, bajo la licencia Porvenir Central, de Tikal Minerals. Extrañísimo, porque ellos ya tienen la licencia de exploración, otorgada por este gobierno desde el 2009, y para explorar no se necesita un EIA.