10 consejos para evitar que tu perro destroce la casa

Deja de espantarte por la posibilidad de que tu perro lo haya destrozado todo cuando te vas de casa.

Durante estas fechas es muy común que los perros boten los árboles de Navidad.
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Durante estas fechas es muy común que los perros boten los árboles de Navidad.

Muchas veces se culpa totalmente al animal por estas conductas. Pero, ¿sabías que algunas cosas que tú haces las provocan? Es posible que no lo hagas de manera intencional, pero él tampoco lo hace por molestarte, sino en consecuencia de cómo se siente y las necesidades que presenta.

Tampoco tiene que ver con la raza porque igual puede destrozar un perro grande, como un perro pequeño. A continuación encuentra algunos consejos que podrían ayudarte a evitar estos comportamientos:

Entrenamiento: se le debe entrenar para lo que habitualmente realizará el perro todos los días. Ya sea estar solo, convivir con niños, permanecer en un cuarto, habitar en toda la casa, entre otros escenarios. Hay que buscar los servicios de un profesional para adecuar el manejo habitual que el perro tendrá.

Adquirir juguetes especializados: su uso está enfocado en canalizar la energía. Los asesores en cada tienda de mascotas te podrán aconsejar cual es el juguete ideal según su raza y la etapa de vida del perro. No es lo mismo un juguete de adulto que de cachorro. Tampoco es lo mismo un juguete para chihuahua que para un gran danés. También es aconsejable rotar diariamente los juguetes, porque el mismo juguete les aburre. Por lo menos tener un juguete distinto cada día.

Utilizar carnazas y golosinas comestibles: además de encantarle, estos mejoran su enriquecimiento ambiental. La ardua tarea de masticar un hueso grande los mantiene distraídos y se olvidan de destruir al tener algo más rico para masticar. En algunas tiendas de mascotas tienen huesos grandes rostizados, como el femur de res. Estos difícilmente los destruirán en un día, a menos que sean razas de mordida muy potente.

Iniciar la adecuación y entrenamiento a muy temprana edad: entre más joven aprenda el perro, mejor. Algunos dueños empiezan el entrenamiento cuando ya hay un problema pero en ese momento ya es muy tarde. De hecho el entrenamiento empieza desde la madre, quien le transmite cierta educación de manera instintiva. Por eso no es recomendable separar muy temprano a los cachorros de su madre pues allí comienzan los trastornos. A los tres meses ya es recomendado separar al cachorro de su madre y el entrenamiento puede empezar a partir de los 4 o 5 meses.

Las mascotas destrozan todo a su paso por diversas razones.

Reforzar las conductas positivas: si el cachorro o el adulto hace algo que agrada o gusta al dueño, este debe reforzar esas conductas positivas con la entrega de premios, felicitarlo o darle una caricia.

Asesorarse con un profesional para determinar las razas que se adecuan a sus necesidades: los perros de raza tienen comportamientos más predecibles que los perros mestizos. Por ello, es bueno asesorarse con un profesional para saber qué tipo de conductas se pueden esperar de un perro. Ya sea si el dueño necesita un perro con mucha energía que lo acompañe a ejercitarse o por el contrario, prefiera un perro que le guste permanecer quieto descansando.

Previo a adquirir un perro, determinar si se tiene el espacio necesario para la raza que le interesa a cada persona. No es recomendado forzar a los perros a mantenerse en un lugar donde no caben, no estén cómodos o no puedan tener libertad.

Dedicarle al menos una hora diaria en juegos y ejercicio: el juego es la actividad idónea para para que el perro pueda canalizar de esa manera toda su energía. Incluir también las caricias en esta jornada estrecha y enriquece los lazos entre perro y amo.

Tener horarios establecidos de alimentación y agua disponible: de esta manera, el perro sabrá predecir cuándo le servirán su alimento y no se sentirá ansioso al respecto. Si no hay horario establecido, puede destrozar por hambre y ansiedad. Él puede recordar que se le alimenta a las 6:00 pm y por ello, no sentir ansiedad de pedir comida. No tener un horario establecido lo mantendrá ansioso tratando de comer y puede destruir alguna fuente de agua con tal de conseguirla.

Enseñarles a socializar con familiares, amigos y otros perros: un perro insociable es un perro destructor.

Fuente: licenciado en Zootecnia José Daniel López.