Mascotas en celo

Todo dueño responsable de un animal debe conocer los pormenores de su reproducción.

La época de celo es el período durante el cual las hembras de la clase mamíferos, en el caso de esta nota los domésticos, están receptivas sexualmente. Durante esta etapa ocurre la ovulación. Este período se repite cíclicamente a partir de la primera ovulación y su frecuencia varía en función de la especie y edad. Puede ser desde unas horas o hasta varios días.

 

Por lo general, los humanos pueden darse cuenta de la etapa de celo en sus perros o gatos. Pero otros mamíferos que son mascotas, como los roedores o los conejos, también tienen etapas de celo. A continuación, se resuelven algunas dudas con respecto a este período tan especial y necesario para la vida de los animales.

 

Dudas frecuentes sobre el celo en perras:

 

¿A que edad tienen su primer celo?

Entre los seis y los nueve meses de edad se puede presentar su primer celo. El momento puede variar según el tamaño de la raza, las condiciones ambientales, la presencia de otras hembras, entre otros factores. Sin embargo, si ya pasa de los 12 meses y aún no tiene su primer celo, es necesario llevarla con el veterinario.

¿Cada cuánto tiempo tienen celo?

Así como puede ser cada cinco meses, puede ser cuatro a nueve meses, pero en promedio, cada seis meses. Lo importante es que el ciclo sea regular. Y su duración también depende de cada individuo, pero si duran más de 21 días se debe acudir al veterinario pues podría haber algún problema en el sistema reproductor del animal.

 

¿Se puede evitar el celo?

Si se puede, con fármacos o cirugía. Los fármacos no son recomendados, sin embargo, la cirugía si lo es. No solo se elimina el celo, también la posibilidad de reproducción y la posibilidad del abandono de cachorros no deseados.

 

¿Y los perros machos?

Aunque no tienen celo como tal, demuestran un comportamiento diferente al identificar a una perra en celo, si no están castrados.

 

  • Producción de hormonas: en esta etapa, los machos producen testosterona y cortisol. Es la segunda la causante de estados mentales más estresantes para el perro y puede mostrarse con mayor ansiedad y agresividad de lo normal. Además, al poseer sus testículos, el perro es propenso a contraer cáncer o tumores.

 

• Depresión e inquietud: los perros pueden olfatear las hormonas femeninas de una perra en celo en un radio de 4 kilómetros. Esto hace que los perros quieran salir a la calle en busca de la perra en celo y por eso se muestran inquietos y ansiosos. Si son rechazados o simplemente no logran satisfacer esa necesidad, los perros pueden deprimirse, expresándolo en aullidos, llanto, fatiga e incluso falta de apetito.

 

  • Marcaje: su confusión, distracción y desconcierto a causa del celo femenino, también van acompañados de una necesidad incontrolable de marcar cada rincón que pueda con orina.

 

Recomendaciones

para un perro en celo:

 

  • No dejes sola a tu perra en celo, ni tampoco dejes ventanas ni puertas abiertas pues se puede escapar para encontrar a otro perro.
  • Si tu perro macho no está castrado, sácalo a pasear con una correa para que no se te escape en la búsqueda de la hembra o que asuste a otras personas.
  • Para evitar estos y otros comportamientos debido al celo, la castración es la mejor solución.

 

El celo en los cuyos

Estos curiosos roedores alcanzan la madurez sexual a los cinco meses de haber nacido si son hembras y a los dos meses si son machos. Sin embargo, no es aconsejado que se reproduzcan antes de los cinco meses de edad. Las hembras entran en celo una vez cada quince días, durante 24 a 48 horas. El macho no tiene un ciclo determinado y puede montar a las hembras en celo en cualquier momento del año.

El celo en los conejos

Los conejos, machos o hembras, alcanzan la madurez sexual a los 4 o 6 meses. Desde ese momento se mantienen en un celo constante (las hembras ovulan cada cuatro días) con picos de mayor o menor actividad. Por ello su comportamiento cambia de la siguiente manera:

 

  • Marca con orina cualquier objeto a su alcance y la orina tiene un olor muy fuerte.
  • También intentará, por instinto, montarse en objetos cercanos e incluso en manos, brazos y pies de su dueño.
  • El celo también produce conductas agresivas algunas veces.
  • Se pone inquieto, se puede mover por todos lados y emitir sonidos similares a un zumbido. Esta inquietud también conlleva el aumento de mordiscos y destrozos en el hogar.
  • En las hembras, la vulva aparece visible y de color rojizo.
  • Si se produce un embarazo, el celo no se inhibe durante el período de lactancia. A los cuatro días del parto, la coneja vuelve a presentar celo y puede quedar preñada de nuevo. Al tener una pareja de conejos sin castrar, la población podría aumentar rápidamente y esto podría provocar el abandono del animal.
  • Para evitar estrés, sobrepoblación y problemas de salud, la castración es lo más recomendado también para esta especie.

Noé dice:

Si tu mascota es otro tipo de mamífero o tienes otras dudas sobre el celo en tu mascota, acude con el veterinario de tu confianza para que revise a tu mascota y pueda ayudarte.

 

Fuentes: Revista Muy Mascotas. Mascotas y Salud, Experto Animal. Dana Hospital Veterinario.